Amnistía Internacional (AI) organizó hoy una manifestación en el barrio europeo de Bruselas en la que exhibió varias decenas de chalecos salvavidas, en homenaje a los inmigrantes que llegan a Grecia y en protesta por el acuerdo entre la UE y Turquía para el traslado a ese país de refugiados e inmigrantes.


Amnistía Internacional (AI) organizó hoy una manifestación en el barrio europeo de Bruselas

Horas antes de que comience una cumbre europea en la que se buscará cerrar un pacto sobre ese punto, los miembros de AI hicieron un llamamiento a los líderes europeos para que rechacen un acuerdo que consideran que vulnera las leyes europeas e internacionales sobre derechos humanos.

La responsable de la oficina de Instituciones Europeas de AI, Iverna McGowan, declaró ante los medios que la propuesta actual “socava las convenciones internacionales” y que de seguir adelante tendría un impacto “global e histórico”.

La responsable de la organización recordó que los refugiados se van de sus países “huyendo de las atrocidades de la guerra, desesperados y buscando una mejor vida para ellos y para sus hijos”, por lo que se manifestó “preocupada” ante lo que ella consideró una “politización e instrumentalización” de la crisis.

Según McGowan, la UE “tiene el dinero y el marco legal” suficiente para poder acoger a los refugiados, pero hay una “falta de voluntad política” que evidencia una “falta de liderazgo” en los Estados miembros.

Por otra parte, la representante de AI reiteró que Turquía “nunca puede ser considerado como país seguro para los refugiados” ya que su propia organización “ha documentado casos de devoluciones a Siria” por las autoridades turcas.

Sobre este tema, McGowan lamentó la “falta de humanidad” de la propuesta de intercambiar refugiados entre Turquía y la UE, pero puntualizó que más allá de lo moral, el acuerdo presenta lagunas legales.

“Cada refugiado y demandante de asilo es un ser humano, no un número intercambiable para ser comerciado”, subrayó Amnistía Internacional en un comunicado, en el que añadió que los posibles retornos masivos “van en contra del derecho básico de ser oído que tiene cada solicitante de asilo”.

La concentración, bajo los eslóganes “#StopTheDeal” (#ParadElAcuerdo) y “Don’t Trade Refugees” (No comerciéis refugiados”), contó con chalecos salvavidas para visibilizar las deplorables condiciones en las que muchos demandantes de asilo llegan a Grecia.

También hubo una pantalla LED exhibida a pocos metros de las sedes del Consejo Europeo y la Comisión Europea en la que rezaba el mensaje “no comerciéis refugiados”.

Coincidió además con una manifestación de migrantes kurdos, en la que reclamaron una solución política para el Kurdistán y calificaron de “asesino” y “terrorista” al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Los líderes comunitarios comenzarán hoy a buscar una vía legal para cerrar el acuerdo con Turquía sobre el traslado de refugiados e inmigrantes irregulares hacia este país, tras las críticas por su dudosa compatibilidad con las normas internacionales y europeas.

EFE