"Hay numerosos muertos y heridos, algunos graves", señaló Charles Michel en una rueda de prensa Michel, en la que no dio cifras concretas de víctimas pero pidió a la población que "en estos momentos más que nunca mantenga la calma".


El primer ministro belga, Charles Michel

El primer ministro belga, Charles Michel, afirmó hoy que “este es un momento negro” para el país, tras confirmar que hay numerosos muertos y heridos, algunos graves, en los atentados de Bruselas.

Los atentados se produjeron en el aeropuerto internacional de Zaventem, cercano a Bruselas, y en la estación de metro de Maalbeek, en el barrio de las instituciones europeas.

“Voy a pedir a todo el mundo que haga prueba de calma, pero también de solidaridad”, sostuvo, al tiempo que reconoció que se trata de “una prueba difícil” y deben “afrontarla unidos y con solidaridad”.

“Vamos a seguir la situación minuto a minuto”, aseguró.

El primer ministro explicó que se han tomado una serie de medidas de seguridad adicionales tras elevar al nivel máximo la alerta terrorista en todo el país, como el despliegue de efectivos militares, el refuerzo del control en las fronteras y restricciones para el transporte público.

Asimismo dijo que Bélgica está totalmente determinada a responder a esta situación de la manera más adecuada posible y que se ha puesto a disposición de la población un numero de urgencia, el 1771.

“Ahora la prioridad es tratar a las víctimas”, sostuvo.

“Lo primer es evaluar la situación en cuanto a identidad de personas, si son belgas o extranjeros, y contactar con las embajadas”, continuó.

EFE