Japón ahorcó a dos condenados a muerte, un hombre y una mujer, lo que eleva a 16 el total de ejecuciones firmadas por el Gobierno del actual primer ministro, el conservador Shinzo Abe, según informaron los medios.


Japón ejecuta a dos reos condenados a muerte.

Las anteriores ejecuciones en este país, el único industrializado junto con EE.UU. que mantiene la pena de muerte, tuvieron lugar el pasado 18 de diciembre cuando se colgó a dos hombres por asesinatos múltiples cometidos en 2006 y 2009.

Los ejecutados hoy son Yasutoshi Kamata, de 74 años, condenado por los asesinatos, cometidos entre 1985 y 1994, de cuatro mujeres y una niña de 9 años en la prefectura de Osaka (oeste del país).

El tribunal que lo condenó consideró probado que estranguló a todas las víctimas para hacerse con dinero de las mismas y que secuestró y posteriormente asesinó a la niña tras pedir un rescate por su vida.

La otra persona ejecutada hoy es Junko Yoshida, una exenfermera de 56 años y fue condenada en 2010 a la pena de muerte por asesinar a dos hombres en Kurume, en la isla de Kyushu (suroeste del país).

En este caso se consideró probado que, con la ayuda de otras tres compañeras de trabajo, orquestó los asesinatos de dos de los maridos de éstas (a los que se les inyectó primero un somnífero y luego aire en las venas para simular un infarto) para que entre todas cobraran sus respectivos seguros de vida.

Organizaciones humanitarias presionan regularmente a Tokio para abolir la pena capital, al tiempo que el Gobierno insiste en que el debate no es necesario dado el apoyo mayoritario que indican las encuestas (de en torno al 80%). EFE