El comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, afirmó hoy que la relación entre la UE y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) es buena, y que ha superado los desencuentros creados por el acuerdo firmado con Turquía para lidiar con el flujo de refugiados en la unión.


El comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopoulos

“La UE y el ACNUR comparten los mismos objetivos, ayudar a las personas que necesitan protección con los estándares internacionales”, afirmó Avramopoulos en un encuentro con la prensa.

El comisario participa en Ginebra en un foro internacional convocado por ACNUR para impulsar la reubicación de refugiados sirios que sobreviven en Oriente Medio.

La semana pasada, distintas agencias y organismos de las Naciones Unidas expresaron su profunda preocupación por el acuerdo alcanzado entre Turquía y la Unión Europea para frenar el flujo de refugiados e inmigrantes hacia el continente.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el ACNUR y Unicef mostraron su estupefacción por las contradicciones que, apuntaron, contiene el acuerdo.

Según el acuerdo, Grecia deberá expulsar a Turquía a toda persona que llegue de forma irregular a su territorio pero deberá estudiar su caso individualmente antes de expulsarlo para identificar si tiene derecho a protección y puede solicitar asilo, y cumplir así con la ley internacional.

“Hoy he hablado con mi amigo Filippo Grandi (alto comisionado de la ONU para los Refugiados) y ya hemos aclarado los temas y el ACNUR y la ONU sigue colaborando”, indicó el comisario.

ACNUR también advirtió de que no colaboraría con las autoridades europeas en el proceso de identificación de solicitantes de asilo en Grecia porque los demandantes están en centros de detención, política que el organismo rechaza.

Algo que aplicó y que imitó la ONG Médicos Sin Fronteras, que también suspendió sus actividades en Grecia.

“No hable de centros de detención, son centros de recepción donde se les da la atención debida”, indicó.

“El ACNUR volverá, ya está hablado, están volviendo”, insistió el comisario sin dar más explicaciones al respecto.

Cuestionado acerca de las dudas sobre la capacidad de llevar a cabo dichos controles individualizados, Avramopoulos se mostró convencido de que las autoridades organizan todo el proceso en aras a cumplir con la ley.

Con respecto al tema del evento de hoy, el comisario dijo que “Europa cumpliría con la parte que le toca”, aunque advirtió de que el problema de los refugiados sirios no era europeo, sino “global”, por lo que pidió la solidaridad de otras naciones en otros continentes.

Respecto a los números, el comisario explicó que de las 22.500 plazas prometidas dentro del sistema de reasentamiento de refugiados de la región hacia países de la Unión, aún quedan por adjudicar 18.000.

A esas plazas aún por adjudicar, ahora se le podrán sumar otras 54.000 que estaban en principio destinadas a demandantes de asilo de los que están en Grecia e Italia, pero que ahora procederán de refugiados en territorio turco.

De esa forma, se alcanzarían las 72.000 plazas acordadas con Turquía en el esquema conocido como 1-1, es decir, por cada refugiado expulsado de Grecia se reubicará uno que esté en territorio turco.

La Comisión ha aprobado recientemente una enmienda a la legislación en vigor en la UE para permitir a los Estados miembros que quieran acoger a sirios procedentes del cupo deportado a Turquía, que descuenten ese esfuerzo de su compromiso obligatorio de reubicación.

Los Estados miembros que no quieran participar en el reubicación de sirios desde Turquía mantendrán el mismo compromiso, es decir, tendrán que acoger al mismo número que se les ha asignado de demandantes de asilo desde Grecia e Italia en los próximos dos año.

EFE