El Gobierno alemán condenó hoy el bombardeo de un hospital en la ciudad siria de Alepo, con numerosas víctimas civiles, e instó a las autoridades de Siria y Rusia, por su apoyo al régimen de Bachar al Asad, a "no dejar que fracase el alto el fuego y el proceso político" iniciado.


El hospital bombardeado el jueves en Alepo

En rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería, Steffen Seibert, recordó que en Alepo han sido asesinados muchos civiles, entre ellos niños, y que las informaciones disponibles hasta el momento apuntan «con cierta probabilidad» a que se trata de un ataque perpetrado por las tropas de Al Asad.

En opinión de Berlín, la escalada de los combates, no sólo en Alepo, amenaza con hacer fracasar el alto el fuego y las complicadas negociaciones de paz de Ginebra.

«Nos encontramos ante una peligrosa encrucijada», manifestó el portavoz, quien recordó la privación de alimentos y de atención médica son «métodos de guerra» utilizados por el régimen de Damasco que suponen una «flagrante violación» del derecho internacional humanitario.

En este contexto instó a todas la partes en conflicto a respetar el alto el fuego acordado y recordó a Rusia, como «apoyo» del régimen de Al Asad, que tiene también el deber de evitar que fracasen las negociaciones.

«El Gobierno sirio debe decidir: Si quiere tomar parte con seriedad en las negociaciones o quiere continuar reduciendo a cenizas a su propio país», manifestó en la misma línea el ministro de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, en un comunicado.

El hospital bombardeado el jueves en Alepo estaba parcialmente financiado por el ministerio de Asuntos Exteriores alemán.

EFE

Compartí: