El Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, para justificar que el metrobús será a gasoil señaló textualmente que “el espíritu del proyecto Metrobús es que el mismo […]


El Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, para justificar que el metrobús será a gasoil señaló textualmente que “el espíritu del proyecto Metrobús es que el mismo sea a energía eléctrica, pero esta tecnología es aún experimental y un bus eléctrico, así como el mantenimiento, cuesta cuatro veces más que uno movido a diésel” (Ultima Hora, 12 de abril 2016).

La ignorancia es dañina y, cuando ella se empotra en un Ministerio, indudablemente el daño es mucho mayor. ¿De dónde saca el Ministro de Obras que la tecnología eléctrica es “experimental”? ¿No conoce que existen más de 300 ciudades del mundo con trolebuses eléctricos, desde hace mucho más de medio siglo? ¿No sabe que países que incluso no disponen de energía hidroeléctrica, prefieren el trolebús eléctrico al ómnibus a gas oil, por su bajo costo y conveniencia ambiental? ¿De dónde saca que la tecnología eléctrica para trolebuses, como fue decidido ya en el 2012, es experimental?

Si se lee el proyecto del metrobús remitido al Congreso en el 2012, se trata de trolebuses eléctricos con el sistema de catenaria (línea aérea eléctrica) como se puede ver en San Pablo (Brasil) o Rosario (Argentina). En los cálculos técnico económicos se demostraba que el costo de operación y mantenimiento era mucho más barato que un ómnibus diesel (el gas oil es mucho más caro) y que ello, justamente, permitía pagar la inversión adicional en la catenaria (la red eléctrica para el trolebús) y aún quedaban beneficios, a más de las ventajas sociales y ambientales, que parece que el Ministro las ignora. Además, el motor eléctrico de un trolebús en general es mucho más barato de mantener que un motor a gasoil. Por ello llama la atención también que el Ministro diga que el mantenimiento de un trolebús eléctrico sería 4 veces más caro que ómnibus a gasoil.

Quizás podemos entrar a conjeturar lo que quiso decir el ministro. Quizás se refirió no al trolebús, que es como el MOPC planteó el proyecto del metrobus, sino al ómnibus a BATERÍAS eléctricas, que sí es experimental y mucho más caro. Pero, recalquemos, hasta el 2012 al menos, el MOPC NUNCA planteó un sistema con ómnibus a baterías eléctricas, sino TROLEBUSES con la tradicional catenaria, cuyo diseño y estudio de costo y retorno de la inversión en pocos años se remitió al Congreso hace 4 años. De hecho, el Congreso aprobó esta modalidad. ¿Por qué el Ministro de Obras ahora la cambia? ¿Por qué habla mal de los ómnibus a BATERÍAS eléctricas y pretende confundir sus defectos (experimental, alto costo de mantenimiento) con los trolebuses eléctricos, que son una tecnología largamente probada y mucho más barata?

En definitiva, el Ministro desconoce que existe un medio de transporte público, llamado trolebús eléctrico, que funciona muy bien en todo el mundo, con costos de operación y mantenimiento mucho más reducidos que los vehículos a gasoil. Y así, como quien no quiere la cosa, eliminó uno de los principales atractivos del metrobús –que iba a ser eléctrico, como se decidió en el 2012– y hoy se enfrenta a una creciente protesta de frentistas, en pequeña parte al menos también por esta cuestión (pues seguirá la polución por el uso del gasoil). ¿Puede alguien ser más irresponsable? ¿O más ignorante? Parece que para ser Ministro –de Cartes al menos– la ignorancia (e inoperancia) es un mérito.

Ricardo Canese
Parlamentario del Mercosur y ex Coordinador de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos (2008-2012).