El Senado inició este lunes el proceso para solicitar a la agencia de la ONU para la Educación y la Cultura (Unesco) que el Parque Nacional Defensores del Chaco, fronterizo con Bolivia, sea declarado Patrimonio de la Humanidad.


Senado insta a que parque natural paraguayo sea Patrimonio de la Humanidad.

La reserva cuenta con una superficie de 720.000 hectáreas, fue declarada Parque Nacional en 1975, y constituye la mayor área protegida del país, según un comunicado del Senado.

El Parque se encuentra en una zona, la región del Chaco, amenazada en las últimas décadas por la deforestación que causa el avance de actividades productivas como la ganadería, que convierte el bosque nativo en pasturas para ganado.

Solo entre enero de 2014 y diciembre de 2015 se desforestaron en el Chaco paraguayo alrededor de 573.000 hectáreas, lo que representa un promedio de desmonte de 784 hectáreas por día, según un informe publicado la pasada semana por la ONG Iniciativa Amotocodie.

“En forma lenta pero sistemática, el Defensores del Chaco se va convirtiendo en una isla en medio de la destrucción generada por la deforestación”, señaló este lunes el comunicado de la Cámara Alta.

La fuente agregó que la fauna silvestre tuvo que refugiarse en el Parque Nacional debido al avance de la deforestación, por lo que el área natural alberga ahora a especies que hasta hace cinco años no estaban presentes en la zona, lo que quiebra su equilibrio ecológico.

Por ello, los parlamentarios esperan que el Defensores del Chaco sea designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco para que cuente con amparo internacional, y convocaron a una audiencia pública en el Congreso el próximo 20 de mayo para tratar el proyecto.

El Parque Defensores del Chaco está integrado en la categoría de Reserva de la Bisofera otorgada por la Unesco a todo el Gran Chaco, la segunda región boscosa más extensa de Suramérica tras la selva amazónica.

En Paraguay, esta categoría comprende una superficie de 7,2 millones de hectáreas.

El Parque forma parte también del territorio ancestral del pueblo indígena ayoreo, algunos de cuyos miembros permanecen en estado de aislamiento voluntario, lo que los convierte en el último pueblo nativo no contactado de América fuera de la Amazonía.

La Reserva de la Biosfera del Chaco paraguayo es además un territorio de gran biodiversidad, donde se localizan 17 formaciones vegetales diferentes, 862 especies de flora, y 603 de fauna, algunas de ellas amenazadas, según la Unesco.

En noviembre de 2015, el Senado paraguayo aprobó por unanimidad un proyecto para instar al Ejecutivo a que proponga el Parque como Patrimonio Mundial a la Unesco.

Meses antes de la aprobación del proyecto, el Gobierno paraguayo había autorizado un proyecto de prospecciones geológicas en el área de Cerro León, ubicada en el interior del Parque, una iniciativa muy cuestionada por grupos ecologistas, que finalmente fue descartada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). EFE