El presidente de Francia defendió hoy la reforma laboral emprendida por su Gobierno y, pese a las numerosas críticas recibidas, aseguró que debe ser vista como "un texto de progreso".


El presidente de Francia, Francois Hollande.

El jefe de Estado francés hizo este alegato durante una visita de trabajo a Mureaux, en el noroeste de París, horas antes de que la Asamblea Nacional someta a voto la moción de censura presentada contra el Ejecutivo después de que este se saltara el martes el voto en esa cámara para hacer aprobar ese proyecto de ley.

La reforma es considerada una de las últimas grandes iniciativas de la legislatura, pero la oposición de un grupo de diputados socialistas disidentes, que representan el ala más izquierdista del partido, hacía incierta su aprobación y llevó al Gobierno a saltarse el voto recurriendo al artículo 49.3 de la Constitución.

“Ese texto debe ser defendido, debe ser visto como un texto de progreso”, adujo Hollande, que dijo no tener la intención de enfrentar a empresarios con empleados.

La reforma no cuenta ni con el respaldo de la patronal, que la tacha de demasiado tibia, ni con el de la mayoría de los sindicatos, que mantienen convocadas tres nuevas jornadas de protesta, una de ellas hoy y las otras dos la próxima semana.

“No se van a cuestionar los principios fundamentales del derecho laboral. (…) Sería inaceptable”, concluyó Hollande sobre un texto que muchos representantes de los trabajadores ven como un paso atrás a nivel social, pero que el Ejecutivo cree necesario para hacer más fluido el mercado laboral y favorecer la creación de empleo. EFE