El mandatario interino tomó juramento a los 22 ministros de su nuevo gabinete luego de que Dilma Rousseff fuera desplazada por le Senado. Pidió diálogo y confianza y prometió mantener los planes sociales del PT informó el portal Infobae.


El presidente interino de Brasil, Michel Temer, declaró hoy, en su primer pronunciamiento tras sustituir a Dilma Rousseff, suspendida por el Senado, que es necesario “tener confianza en la democracia brasileña”.
En una ceremonia sin pompas, a la que asistieron cientos de líderes políticos que hasta hoy estaban en la oposición, Temer también pidió confianza en “la recuperación de la economía nacional, en los potenciales del país y en sus instituciones sociales y políticas”.

El flamante mandatario encabezó una ceremonia que él mismo calificó de “extremadamente sobria y discreta” y agregó: “Como corresponde al momento que vivimos”. Tomó juramento a sus 22 flamantes ministros y pidió diálogo.

Dejó en claro que no recortará los planes sociales del gobierno de Dilma Rousseff. “Ninguna reforma alterará los derechos adquiridos”, prometió.

El mandatario afirmó que trabajará para un país federal “de verdad” y “no artificial como sucede en la actualidad”. Y agregó que tiene un objetivo claro para las transformaciones del país: sostenibilidad , inversión privada y creación de empleos.

“Esta es una agenda difícil, pero lo importante es que el Parlamento trabaje con el Ejecutivo de forma integrada. Allí, están todas las corrientes y opiniones sociales, están los votos de todos los brasileños”, explicó.

“Requerimos que el gobierno apoye al pueblo. La moral pública será nuestro objetivo y el Lava Jato (escándalo de corrupción) es una referencia. Brasil está viviendo la peor crisis económica, 11 millones de personas desempleadas. La situación de la salud pública es caótica. Nuestro plan es poner un freno a esta caída de la calidad de vida”, afirmó Temer.