El presidente Horacio Cartes, declaró este lunes la situación de emergencia física en las instituciones educativas públicas para que reciban mantenimiento, una exigencia de los estudiantes de secundaria, protagonistas de las protestas que provocaron la dimisión de la exministra, Marta Lafuente.


Paraguay declara en situación de emergencia instalaciones educativas públicas.

La declaración tendrá una vigencia de 12 meses, periodo en el que se tratará la remodelación y mantenimiento de los centros educativos, algunos de los cuales sufrieron derrumbes en las últimas semanas.

La medida era uno de los puntos que firmaron los representantes de los estudiantes con Cartes la semana pasada, cuando Lafuente fue sustituida por Enrique Riera al frente del Ministerio tras varios días de protestas y un paro indefinido.

En esa reunión también se acordó la derogación de la resolución que atribuye al ministerio de Educación la conformación de las organizaciones estudiantiles y la instalación de una mesa de trabajo mensual para tratar la reforma educativa.

Tras el acuerdo con Cartes, los estudiantes pusieron fin al paro indefinido de la actividad lectiva que habían declarado días antes.

Los estudiantes acusaban a Lafuente de “autoritaria” y la responsabilizaban del escándalo de corrupción en el Ministerio, después de descubrirse una sobrefacturación de productos puestos en una licitación, como botellines de agua mineral.

Sin embargo, las protestas estudiantiles tenían como fondo la baja calidad del sistema educativo y el presupuesto que le dedica el Estado, por debajo de la media regional.

El presupuesto del ministerio de Educación y Cultura de Paraguay ocupa el 3,5 % del producto interior bruto del país (PIB), cuando la Unesco recomienda invertir el 7 % del PIB. EFE