Temer y la auditoria en la Binacional. El ilegítimo presidente del Brasil, habría manifestado (según publicaciones de prensa) que haría una auditoría en Itaipú. ¡En hora buena! Todo indica, sin […]



Temer y la auditoria en la Binacional.
El ilegítimo presidente del Brasil, habría manifestado (según publicaciones de prensa) que haría una auditoría en Itaipú. ¡En hora buena! Todo indica, sin embargo, que se apuntaría a los ladrones de gallina –a quienes indudablemente hay que perseguir también– pero para cubrir con un manto de impunidad a los manguruyuses, a los que verdaderamente han robado en Itaipú en contra del Paraguay y del mismo ente binacional en cantidades industriales.

Los grandes robos en Itaipú, como lo hemos denunciado en los momentos más difíciles y nos costó exilio durante la dictadura y luego no poder salir del país, se dieron durante la época de los grandes contratos para la construcción y del financiamiento de las obras principales de Itaipú, lo que generó la denominada deuda espuria de Itaipú, que la denunciamos con nombre y apellido cuando fuimos gobierno y exigimos su eliminación al Brasil.

Ahora Temer busca perseguir a los ladrones de gallina, es decir, a aquellos que han robado las migajas, después que se concluyera Itaipú, después que se perpetraran los grandes robos. Es natural que así piense y actúe este espurio personaje, títere de los grandes ladrones de Itaipú, pues fueron la dictadura militar brasileña y los gobiernos neoliberales –cuyos exponentes hoy le apoyan– los que robaron en cantidades industriales durante la construcción de Itaipú y con su endeudamiento, con la complicidad de la dictadura stronista y nuestros folclóricos barones de Itaipú. Si en el Paraguay se robó mucho –como lo hemos denunciado responsablemente, y por ello sufrimos exilio e incluso luego de caída la dictadura se nos impidió salir del país durante 8 años– en el Brasil se robó mucho más. Allí, de hecho, estuvieron los maestros de la corrupción, quienes hoy son los padrinos del señor Temer.

La dictadura militar brasileña y su candidato impuesto, José Sarney, perpetraron el mayor robo contra el Estado paraguayo –en 1986– al establecerse una tarifa por debajo del costo, violatoria del tratado de Itaipú, lo que continuó con Collor de Melo y el gobierno de Fernando Henrique Cardoso hasta 1997, lo que claramente lo prohibía el tratado de Itaipú. Son, como lo probamos debidamente, más de 4.000 millones US$ que el Brasil debió pagar a Itaipú y no lo pagó, cargándolo así en un 50% a nuestro país. ¿Investigará Temer esta cuestión, claramente violatoria del Tratado internacional de Itaipú, que perjudicó a todo un pueblo, como el paraguayo? De ninguna manera lo investigará, podemos asegurarlo. De ninguna manera la auditoría que estaría propiciando irá al fondo de la cuestión ni afectará a sus mentores, sino que se quedará en el “robo de gallinas”, ocurrido cuando Itaipú ya estaba concluida, ya se habían ejecutado los grandes robos –que seguirán impunes, gozando de buena salud– y apenas sobraban las migajas.

A nosotros, los paraguayos, no nos engaña el demagogo y espurio Temer. Entendemos que a la mayoría del pueblo brasileño tampoco. Ello no quiere decir que no sea un útil títere de los más poderosos intereses bandeirantes, como todo el Cono Sur de América –y en particular nuestro sufrido pueblo– lo ha sufrido desde hace siglos.

Ricardo Canese
Parlamentario del Mercosur y ex Coordinador de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos (2008-2012).