El cáncer de cuello uterino es una realidad que golpea con dureza a la población paraguaya. Las estadísticas no son aún precisas, pero sí ya alarmantes, que de por sí confirman que un porcentaje alto de mujeres sufren el mal. Pese a la amenaza mortal que hay detrás de ese tumor maligno, lo importante es que si se detecta y se trata a tiempo, prácticamente el 100% es curable.


Se identificaron varios factores de riesgo que aumentan las probabilidades de que una mujer pueda padecer cáncer de cuello uterino. Ante eso debe decirse que hay un esfuerzo de la Salud Pública, en sus distintas instituciones, para estar al servicio de la gente, de acuerdo a sus posibilidades. A ello debe agregarse que en los últimos años, los científicos progresaron en el conocimiento de lo que ocurre en las células del cuello uterino cuando se origina el cáncer.

Dentro de una responsabilidad compartida, Laboratorio Diaz Gill pone a disposición lo máximo en tecnología de punta por medio de la biología molecular para detectar con precisión el mal y así aplicarse, de acuerdo al médico especialista, el tratamiento ideal. Esa suma de esfuerzos ayudará a ser exacto en el tratamiento a seguir, ahorrará costos y dará mayor margen de seguridad para la cura.

La Dra. Renate Henning, Directora de Laboratorio Díaz Gill, destacó que mediante estudios de control llevados a cabo por técnicas de biología molecular, será posible seguir fomentando la prevención del cáncer de cuello uterino. Obviamente además de evitar el inicio precoz de las relaciones sexuales y la promiscuidad, realizar los controles periódicos y asumir que toda mujer, al iniciar su vida sexual, tiene que hacerse el Papanicolaou. En suma, si detectamos y tratamos a tiempo las lesiones de cuello uterino, prácticamente el 100% es curable.