El cansancio y el buen hacer de la belga Kirsten Flipkens pasaron factura a la tenista paraguaya que, no obstante, salió del Abierto de Mallorca convencida de que había aprendido una lección,


Verónica Cepede, tenista paraguaya.

“El partido ha sido muy agotador y también me pasó la factura el cansancio, sobre todo por el de ayer (jueves) que fue muy largo e intenso”, dijo la tenista, tras ceder contra Flipkens por 7-5 y 6-3, en cuartos de final.

“Ella es muy dura y tiene mucha experiencia, y mereció el triunfo. Le fue muy bien en esta cancha, no es nada fácil jugar contra ella en esta superficie porque hace bastante daño con su revés cortado. No le pude encontrar la vuelta al partido, pero creo que aprenderé con esta derrota”, dijo Cepede.

“Voy a tratar de manejar esa situación, y cuando alguien me juegue cortado intentaré hacerle más daño con mis golpes”, añadió la paraguaya, que relató que en sus dos oportunidades para hacerse con los parciales falló más de lo debido.

“En el 5-4 jugué bastante mal, ella me cortaba el juego y la jugada. Fallé más de lo debido y me costó el set. Luego tuve 2-0 pero eso no es nada”, dijo.

“Gané cinco partidos muy duros, y todos los tuve que luchar. El torneo ha sido muy positivo para mi, y la semana muy positiva también porque sumaré unos puntos. Ahora queda recuperar y jugar la semana próxima en la previa de Wimbledon”, explicó.

La tenista paraguaya, no obstante, salió con una sonrisa del torneo mallorquín al saber que su entrenador, Ramón Delgado, perdió en primera ronda del torneo ATP que se disputó cerca de estas instalaciones, en Palmanova en 2002, contra Rafael Nadal en lo que fue la primera victoria ATP de la carrera del español. EFE