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La abogada de la menor que será juzgada desde el próximo lunes 25 por la Masacre de Curuguaty, sonia Von Leppel, explicó porqué en este proceso se ponen en peligro las garantías de su defendida.


Von Leppel señaló que que además de violarse el principio del juicio previo (otras doce personas ya fueron condenadas por el mismo hecho), “Raquel” será juzgada por un tribunal que ya dictó sentencia sobre el caso.

“Se le adjudican los mismos hechos que a las mujeres adultas que ya fueron condenadas; que Rubén Villaba las uso para engañar a la policía” indicó la letrada.

Cuando se produjo la masacre, “Raquel” tenía apenas 15 años, por lo tanto habría que determinar “hasta donde una persona que fue instrumentalizada puede ser responsable”.

La profesional cuestionó las formas de la acusación contra las hoy condenadas (Fanny Olmedo, Dolores López y Lucia Aguero) y también el fallo.

“La sentencia no establece que hizo cada una de las condenadas. La acusacion es genérica”.

 

Por último dijo que, como no se le practico en su momento el el exámen sicosocial, no se puede saber cuál era el grado de madurez de su defendida en el momento en que ocurrieron los hechos por los que será juzgada.
Por su parte, el tiular de la cátedra de siquiatría de la UNA, doctor Andrés Arce, sostiene que no se puede determinar retroactivamente la madurez sicosocial de una persona.

El jefe de la cátedra y servicio de psiquiatría de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), profesor titular Dr. Andrés Arce, emitió un dictamen ante una consulta de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) sobre la eventual validez que podría tener realizar hoy un estudio sicológico para determinar el grado de madurez de una persona hace cuatro años.

“No nos parece razonable desde el punto de vista clínico, y menos aún válido jurídicamente, ningún estudio realizado cuatro años después, a fin de determinar retroactivamente la madurez psicosocial de ninguna persona varios años después de los hechos que se le imputan, salvo caso de retardo mental comprobado por profesionales con idoneidad”, sostiene el siquiatra.

El tribunal de sentencia –integrado por Benito González, Samuel Silvero y Ramón Trinidad Zelaya– y la fiscalía intentarían legitimar el proceso ordenando que el estudio sicológico sea realizado al iniciar el juicio, lo cual carecería de validez. Esto con el solo fin de condenar a la joven como fueron condenados los adultos, con el agravante de que se tendrá la intervención del mismo tribunal que ya tiene una opinión formada sobre el caso.

El juicio a Raquel –quien enfrenta cargos por invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso en grado de complicidad– se iniciará el próximo lunes 25 de julio, a partir de las 8.00 horas, en el salón auditorio del campus de la Universidad Nacional de Canindeyú (Unican). La defensa es llevada por las abogadas Mirta Moragas y Sonia Von Lepel, de la Codehupy.

Las defensoras insisten en que el proceso es totalmente nulo ante la falta del estudio sicológico, pues el Código de la Niñez y la Adolescencia es claro en su artículo 194 que “un adolescente es penalmente responsable solo cuando al realizar el hecho tenga madurez sicosocial suficiente para conocer la antijuridicidad del hecho realizado y para determinarse conforme a ese conocimiento”. Esto no puede ser determinado con un estudio sicológico.