La exministra ordenó trasladar a Jarvis Chimenes a la Agrupación Especializada tras encontrarse dinamita en uno de los muros del penal de Tacumbú desacatando una orden judicial que lo impedía. La abogada del detenido advirtió a las autoridades que de concretarse el cambio de lugar denunciaría el caso en los estrados internacionales.


Fuentes vinculadas al ámbito carcelario señalan que las recientes sentencias en el Caso Curuguaty y el operativo Aguila Negra han generado un fuerte malestar entre los reclusos que consideran “excesivas y arbitrarias” las condenas establecidas por los tribunales mientras ven como exfuncionarios públicos evaden la justicia recurriendo a chicanas y argucias jurídicas.

Otras fuentes señalan que Bacigalupo quiso terminar con ciertos privilegios de los capos de las cárceles y que estos  (en complicidad con las autoridades) decidieron “tumbar” a la ministra.