La masacre de Curuguaty, el contexto en el que se produjo, sus decisiones posteriores y la salida del gobierno. El expresidente responde a esas y otras preguntas en esta entrevista exclusiva con Nanduti Digital.


“Con Lugo todos los desalojos se hicieron pacíficamente. Fueron más de 60. Quizás nos creímos especialistas” dijo el expresidente.

Respecto al procedimiento en Curuguaty, reveló: “Me dijeron que no iba a durar mas de cinco minutos”.

Confesó que fue el Coronel Alcides Lovera (hermano de Erven y jefe de su custodia) quien le informó que las cosas no estaban saliendo bien en Curuguaty.

“Me dijo que su hermano había sido herido y después que había muerto”

Contó que le dijo que debía estar con su familia pero no supo decir si el coronel del ejército se trasladó al lugar de la masacre o no.

Señaló que fue él quien ordenó que los militares acordonaran la zona y se desempeñaran como “fuerza auxiliar”.

Respecto al polémico nombramiento de Candia Amarilla sostuvo que la elección del ministro del Interior “es prerrogativa del presidente” y que por lo tanto no estaba obligado a consultarlo con nadie.

Reconoció que días posteriores a la masacre y antes del juicio político compartió una cena con el embajador norteamericano en la Nunciatura y que este le manifestó: “Usted seguirá siendo presidente”.

Sobre la críticas del pensador argentino Atilio Boron a su actitud ante el juicio (dijo que “no se jugó” como Evo y Correa) fue tajante: “El costo de resistir iba a ser muy alto”.

Lugo reconoció que tuvo falencias durante el ejercicio de la presidencia y agregó que el periodo 2008 – 2016 “ha sido una escuela de formación política”.

“En el parlamento estás cara a cara con la clase política paraguaya” sentenció.