Eliminar criaderos es la única opción para reducir el riesgo de trasmisión de enfermedades trasmitidas por el vector. La constante suba de temperatura, como se pronostica en estas semanas, permite que los huevos eclosionen (nazcan las larvas) y haya una población de mosquitos que tienen el virus y puede trasmitir enfermedades.


Ante aumento de la temperatura piden combatir al Aedes aegypti.

Pese a que en los meses de frío los mosquitos adultos reducen su actividad, si se encuentran en una casa, conservan la temperatura de su interior. Sólo a muy baja temperatura (cerca de cero grado), los adultos se mueren pero los huevos son capaces de sobrevivir durante el invierno.

Cualquier recipiente que acumule agua en una casa puede convertirse en un criadero para el mosquito que transmite el Dengue, Chikungunya y el Zika. Por eso es importante eliminarlos.

El Aedes aegypti tiene distintas etapas de desarrollo. Estas pueden transcurrir dentro del hogar, probablemente porque los depredadores naturales (insectos, murciélagos, pequeños peces) son escasos o no existen. En los ambientes silvestres, raramente se hallan criaderos de este mosquito.

Se crían en lugares con poca luz y húmedos. Los sitios oscuros aseguran que el agua de los recipientes no sobrepase ciertas temperaturas que serían letales para los huevos, larvas y pupas. Los adultos requieren de humedad para sobrevivir mayor tiempo, así los recipientes con agua proporcionan un ambiente ideal para el Aedes aegypti.

Cualquier recipiente capaz de acumular agua puede convertirse en un criadero pero algunos pueden producir gran cantidad de mosquitos. Por ejemplo, las cubiertas de automóviles son excelentes criaderos tanto por su forma (que impide volcar el agua), su material (aislante) y su color oscuro que permite mantener la temperatura adecuada para el desarrollo del mosquito.

Dentro de un ambiente cerrado también hay elementos ideales para la reproducción del Aedes aegypti. Los platos bajo las macetas, los floreros y las plantas en frascos con agua son criaderos muy frecuentes en viviendas, oficinas, escuelas, hospitales, etcétera.

Por ello, hay que recordar que la eliminación o el tratamiento de potenciales criaderos reducen el riesgo de trasmisión del Dengue, Zika y Chikungunya. Acuérdese que “el Dengue Mata, el Chikungunya duela y el Zika Daña”.