La playa Porto de Areia Norte de Peniche, una pequeña localidad a unos cien kilómetros al norte de Lisboa, se convirtió en la primera playa de Portugal que permite el acceso a perros.


Inauguran la primera playa para perros de Portugal.

Inaugurada oficialmente el pasado sábado, día 6, la playa se encuentra a unos dos kilómetros del centro de Peniche y cuenta con unos 80 metros de extensión.

António Correia, alcalde de la localidad, declaró que para la elección de la playa era prioritario que “para acceder a ella no se atravesaran otras playas en las que no se aceptan perros”, en las que, en temporada de verano, su acceso puede acarrear multas superiores a los 2.000 euros.

Para mantener la zona limpia, el Ayuntamiento invirtió cerca de 2.500 euros en colocar dispensadores de bolsas, contenedores para los deshechos y carteles en los que se explican las reglas básicas de funcionamiento de la playa.

Las tres normas que impone el Ayuntamiento son que los animales estén registrados, que los dueños utilicen correas y, en el caso que el perro sea considerado de una raza peligrosa, que utilice siempre un bozal.

António Correia explicó que la idea “llevaba tiempo pensándose ya que mucha gente estaba interesada en ir a la playa con sus perros y no podía” y poco después se planteó en un pleno del ayuntamiento, en el que “fue aprobada por unanimidad”.

El ayuntamiento dijo que, si este verano la idea tiene éxito y los usuarios cumplen con las normas, se podrían adaptar otras playas en otras zonas del país.

Esta iniciativa ha suscitado las críticas de ciertos grupos, como el Movimiento Ambientalista de Peniche que, en un comunicado, alerta de que “la zona no cuenta con las condiciones de seguridad necesarias para el fin indicado”.

También denuncia que “supone un riesgo para el patrimonio ambiental dado que cerca de la playa hay una serie de restos arqueológicos e históricos importantes”.

A pesar de sus quejas, el alcalde considera que el proyecto “ha tenido una buena acogida” pues desde su apertura el pasado día 6 “la zona está frecuentada por los amantes de los animales”.

En otras ciudades este proyecto es también una realidad, como Barcelona, que inauguró su playa para perros el pasado junio, y Crikvenica, en Croacia, que cuenta con una playa para perros que también incluye un bar que sirve comida especial para ellos. EFE