Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) señalaron que en el año 2015 se industrializaron 3,6 MM de toneladas de soja, equivalente al 44% de la producción. Agregaron que con la implementación de medidas que incentiven la ampliación y radicación de nuevas fábricas se podría elevar el porcentaje de industrialización al 70% de la producción anual. Esto implicaría una inversión directa de aproximadamente 300 millones de dólares.


Plantean optimizar la capacidad de industrialización de granos

En el marco de su aniversario, este gremio llevó a cabo la charla denominada “10 años de la CAPPRO: El impacto socio-económico de las agroindustrias y la sustentabilidad ambiental. Desafíos hacia el futuro”, con el apoyo del PNUD.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Enrique Ohaco, Presidente de la CAPPRO, quien presentó datos acerca de la industrialización de granos y el impacto que genera en el país.

Según indicó, la Cámara agrupa a los principales procesadores de oleaginosas, cuyo volumen de producción representa más del 95% de la cantidad de aceites y harinas oleaginosas producidas y exportadas por el país.

Está conformada por 9 empresas industriales, que se encuentran instaladas en varios puntos del país. Emplea actualmente a más de 5.600 personas, de las cuales 1.400 son trabajadores directos y más de 4.200 de manera indirecta, generando anualmente más de USD 50 millones en impuestos al Estado y aproximadamente USD 15 millones de aportes al Instituto de Previsión Social (IPS); además de brindar la oportunidad al Paraguay de abrirse a nuevos mercados y dar valor agregado a las materias primas producidas.

Las firmas que forman parte del gremio son ADM, ALGISA, BISA, BUNGE, CARGILL, CONTIPARAGUAY, COPAGRA, MERCO (LDC) y OLEAGINOSAS RAATZ, las cuales procesan oleaginosas para la obtención de harina, cascarilla de soja y aceites crudos (una exclusiva de coco) y algunas de ellas también realizan otros procesamientos conexos, como refinamiento y envasado de aceites comestibles, producción de grasas y margarinas y otras actividades de aprovechamiento de los subproductos de la refinación y de la aceitera.

Aseveró que en los últimos 5 años, las empresas han invertido cerca de USD 500 millones de manera directa en la construcción de fábricas y ampliación de capacidad instalada en las ya existentes.

“A nivel productivo, si bien se están realizando estudios para intentar realizar agricultura en zonas marginales, Paraguay está encontrando un techo en la expansión de su frontera agrícola. Sin embargo, a nivel industrial, es donde Paraguay tiene aún mucho por crecer. En el año 2015 tuvimos un récord de industrialización de la soja, equivalente al 44% de la producción, pero con la implementación de algunas medidas concretas por parte del Gobierno que incentiven la ampliación y radicación de nuevas fábricas, se podría elevar el porcentaje de industrialización al 70% de la producción anual”, comentó.

Al respecto, explicó que la industria permite además el agregado de valor dentro de las fronteras del país, generando más productos para exportar y de mayor precio; con el consiguiente efecto de mayor diversidad de destinos para la colocación de productos en el primer caso, y mayor ingreso de divisas en el segundo.

“Necesitamos mayores industrias en el país. Paraguay es un excelente productor de alimentos, con grandes ventajas competitivas que le permiten ser eficiente en el aspecto productivo. Ahora bien, el Paraguay del futuro debe continuar la estrategia de consolidarse como productor mundial de alimentos (…) pero un productor de alimentos inteligente, que se desarrolla y agrega el valor industrial dentro de sus fronteras”, dijo.

Ohaco comentó que en el 2011 varias empresas comenzaron a construir plantas procesadoras de soja en Paraguay, mientras que las que ya estaban radicadas en el país, realizaron ampliaciones de capacidad y modernizaron sus instalaciones.

En este sentido, agregó que para fines del 2013, más de USD 500 millones se invirtieron de manera directa y más de USD 1,000 millones de manera indirecta en el desarrollo de la industria local de molienda de soja. Esto dio trabajo a más de 5,000 personas en el proceso de construcción y elevó la capacidad de procesamiento instalada a 4,5 Millones de toneladas, equivalente aproximadamente al 50% de la producción total de soja del país.

DESAFÍOS

El directivo de la CAPPRO señaló que una de las amenazas para el sector es el desabastecimiento de materias primas para las industrias, que muchas de ellas no cumplirían con su programa de molienda. “Si se dan las condiciones y se toman las medidas que estamos trabajando con el Gobierno como la devolución selectiva del IVA, se invertiría en ampliaciones y nuevas plantas para llegar a un 70% de capacidad instalada en el país”.

Dijo que actualmente están trabajando junto con el Gobierno, particularmente el MIC y el Ministerio de Hacienda, sobre dos pilares o estrategias que el Paraguay Industrial se tiene que apoyar. “Primero la devolución del 100% del IVA para nuestras industrias. Es una premisa básica NO exportar IVA o impuestos indirectos si queremos que los productos industrializados del país sean competitivos en el mundo. Los países que desarrollan sus sectores industriales y que quieren exportar valor agregado realizan la devolución del 100% del IVA y en plazos acelerados, para evitar ese tipo de distorsiones.

Lamentablemente, en Paraguay, a nuestras empresas se les está devolviendo solo el 50% del IVA. En la práctica, no existe una diferenciación y se le da idéntico tratamiento fiscal a una empresa que exporta harinas y aceites; que a una empresa que exporta granos en estado natural. Recordemos que en la Ley 5061 del año 2013, se estableció que había que realizar una devolución de IVA diferenciada entre aquellas empresas que industrializaban y aquellas que no lo hacían. Lastimosamente en el decreto que reglamento a esa ley no se contempló esta situación. Estamos pidiendo al gobierno que subsane esta situación con un decreto.

En segundo lugar, creemos que el país tiene que tener un régimen aduanero que permita importar de manera temporaria soja de países como Argentina, Brasil y Bolivia con fines de que la soja sea industrializada en Paraguay, generando el valor agregado y los puestos de trabajo dentro de nuestra frontera. Por citar un ejemplo, Argentina tiene implementado este sistema y en solo tres meses del año 2016, se llevó 500,000 toneladas de soja paraguaya para ser procesada en dicho país. Creemos que esa medida tenemos que imitar y establecer como una “política espejo” que a los industriales en Paraguay nos permita abastecernos de materias primas de igual manera. En este sentido, hemos presentado un proyecto de decreto para el estudio del Poder Ejecutivo”, afirmó.

EXPORTACIÓN

La industrialización (crushing) de oleaginosas por parte de las firmas asociadas a la CAPPRO a junio de 2016 alcanzó las 1.97 millones de toneladas, de las cuales 1.93 millones corresponden a soja y 31 mil a otros granos. Este volumen procesado de soja y otros granos representa un 3% menos en comparación a lo procesado en el mismo período del año anterior.

Si bien se estima que la producción de soja del año 2016 en Paraguay alcanzará la cifra record de 9 Millones de Toneladas, se observa una leve caída en las exportaciones de productos industrializados (harinas y aceites). Esta contracción en el sector industrial podría acentuarse si el gobierno no toma medidas urgentes para contrarrestar el régimen de importación temporaria que Argentina puso en vigor a partir de Marzo 2016 y que amenaza con desabastecer de materias primas a las fábricas locales.

UNA DÉCADA DE LA CAPPRO

Durante la charla realizada, el Ing. Oscar Ferreiro, actual Coordinador de la Plataforma Nacional de Commodities de Soja y Carne, y Asesor Técnico Principal del Proyecto Paisajes de Producción Verde. Commodities Sustentables (SEAM/PNUD), habló sobre la  “¿Sustentabilidad ambiental, es posible concertarla en un mercado globalizado?”.

En su ponencia, Ferreiro afirmó que la alternativa no son los “límites de crecimiento” sino una transición a un paradigma de “crecimiento dentro de los límites”, explicando también que algunos desafíos son los de evitar que se interprete como una manera de soslayar la problemática ambiental, lo que él denomina el maquillaje verde o “sustenta- bla-blá”.

Por su parte, Amílcar Ferreira, habló sobre “El impacto socio-económico de las agroindustrias. Desafíos hacia el futuro”. El economista afirmó que es necesario fomentar la industrialización de la materia prima en el Paraguay, para lograr una economía más inclusiva, ya que con esto se crearán fuentes de empleo; también alrededor de las industrias, puesto que esto generará centros de desarrollo que beneficiarán a toda una cadena.

Como cierre del evento se presentó el libro “Paraguay, Potencia Agroindustrial para alimentar al mundo”, a cargo de Emilio Ortiz Trepowski,  Director del Instituto Paraguayo de Investigaciones Económicas (IPIE).

CENA ANIVERSARIO

Además de esta charla, el jueves 18 de agosto a las 20:00 hs. en Carmelitas Center, Av. Molas López casi Pastor Filártiga de Asunción, la CAPPRO realizará su cena aniversario, con la presencia de autoridades nacionales y gremiales, invitados especiales y empresarios del sector agroindustrial.