Esta mañana, durante un encuentro en Mburuvicha Róga con el Presidente de la República, Horacio Cartes, representantes de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), recibieron la salutación por el aniversario de los 10 años del Gremio y presentaron las principales amenazas al sector y los pedidos concretos que realizan al Gobierno. La delegación de la CAPPRO estuvo conformada por su titular, Enrique Ohaco, además de Sandra Noguera, Gerente General, y los directivos Alfredo Raatz, Agustín Magallanes y Antonio Daniel Vera de las empresas que conforman el gremio.


Enrique Ohaco, Presidente de la CAPPRO con Horacio Cartes, presidente de la República.

Enrique Ohaco, Presidente de la CAPPRO, manifestó su conformidad con la reunión mantenida hoy en presidencia, “salimos satisfechos de esta audiencia, donde quedamos conformes de compartir con el Presidente nuestra visión y confiamos en que estaremos creciendo cada vez más en el país, trabajando en las cosas que la industria requiere, contentos de saber que el Presidente entiende de nuestro sector”, señaló.

El presidente del gremio indicó que una de las principales amenazas para el sector es la reciente rehabilitación de la admisión temporaria de granos de soja en Argentina, la cual generaría el desabastecimiento de materias primas para las industrias locales y esto implicaría que muchas de ellas no cumplan con su programa de molienda. Esta situación traerá consigo suspensión de empleos y/o despidos de personal, afectando también a la industria avícola y de cerdos, dado que la oferta de harinas a nivel local (principal insumo utilizado para el engorde) sería recortada.

“Necesitamos medidas concretas de parte del gobierno, como la devolución del 100% del I.V.A. a los productos exportados con valor agregado. Si se dan las condiciones y se toman las medidas que estamos esperando que defina el Gobierno, estamos seguros que se invertiría en ampliaciones y nuevas plantas para llegar a un mayor porcentaje de industrialización de la materia prima que produce en el país”, afirmó.

Ohaco, dijo que actualmente están trabajando junto con el Gobierno, particularmente con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y el Ministerio de Hacienda, sobre dos pilares o estrategias que en el “Paraguay Industrial” se tiene que apoyar. “Primero, la devolución del 100% del I.V.A. para que se paga en la compra de materia prima y en el proceso industrial. Es una premisa básica NO exportar I.V.A. o impuestos indirectos si queremos que los productos industrializados del país sean competitivos en el mundo, más aún en nuestra condición de país mediterráneo donde tenemos costos adicionales para acceder a puertos marítimos, sumado a que los países  de destino colocan barreras arancelarias a los productos industrializados y favorecen la entrada de granos en estado natural, así se benefician ellos con el valor agregado y el aporte extra de proteína que tiene la soja paraguaya. Los países que desarrollan sus sectores industriales y que quieren exportar valor agregado realizan la devolución del 100% del I.V.A. y en plazos acelerados, para evitar ese tipo de distorsiones.”, señaló.

Lamentablemente, en Paraguay, a nuestras empresas se les está devolviendo solo el 50% del I.V.A. En la práctica, no existe una diferenciación y se le da idéntico tratamiento fiscal a una  industria que exporta harinas y aceites; que a una empresa que exporta granos en estado natural. Recordemos que en la Ley 5.061 del año 2013, se estableció que había que realizar una devolución de I.V.A. “selectiva” o “diferenciada” entre aquellas empresas que industrializaban y aquellas que no lo hacían. Lastimosamente en el decreto que reglamento a esa ley no se contempló esta situación. Estamos pidiendo al gobierno que subsane esta situación con un decreto.”, añadió Ohaco.

Ohaco continuó diciendo que, “En segundo lugar, creemos que el país podría adoptar un régimen aduanero que permita importar de manera temporaria soja de países como Argentina, Brasil y Bolivia con fines de que la soja sea industrializada en Paraguay, generando el valor agregado y los puestos de trabajo dentro de nuestra frontera. Por citar un ejemplo, Argentina tiene implementado este sistema y en solo tres meses del año 2016, se llevó 500,000 toneladas de soja paraguaya para ser procesada en dicho país. Creemos que esa medida tenemos que imitar y establecer como una “política espejo” que a los industriales en Paraguay nos permita abastecernos de materias primas de igual manera. En este sentido, hemos presentado un proyecto de decreto para el estudio del Poder Ejecutivo.”

La CAPPRO

Recientemente cumplió 10 años de vida gremial. La Cámara agrupa a los principales procesadores de oleaginosas, cuyo volumen de producción representa más del 95% de la cantidad de aceites y harinas oleaginosas producidas y exportadas por el país y el 50% de la comercialización de todos los commodities que se producen en Paraguay. En el año 2015 se industrializaron 3,6 MM de toneladas de soja, equivalente al 44% de la producción.

Está conformada por 9 empresas industriales: ADM PARAGUAY, ALGISA, BISA, BUNGE PARAGUAY, CARGILL, CONTIPARAGUAY, COPAGRA, MERCO (LDC) y OLEAGINOSA RAATZ, que se encuentran instaladas en varios puntos del país, aportando al desarrollo regional de sus áreas de influencia,  empleando actualmente a más de 5.600 personas, de las cuales 1.400 son trabajadores directos y más de 4.200 de manera indirecta, generando anualmente más de USD 50 millones en impuestos al Estado y aproximadamente USD 15 millones de aportes al Instituto de Previsión Social (IPS); además de brindar la oportunidad al Paraguay de abrirse a nuevos mercados y dar valor agregado a las materias primas producidas localmente.

Las industrias aceiteras en el país, procesan oleaginosas para la obtención de aceites crudos (una de ellas exclusiva de coco) y harinas (fuente alimento para engorde de animales). Adicionalmente, algunas empresas también realizan otros procesamientos complementarios, como refinamiento y envasado de aceites comestibles, producción de grasas y margarinas, detergentes y otras actividades de aprovechamiento de los subproductos del proceso industrial.

“A nivel productivo, si bien se están realizando estudios para intentar realizar agricultura en zonas marginales, Paraguay está encontrando un techo en la expansión de su frontera agrícola. Sin embargo, a nivel industrial, es donde Paraguay tiene aún mucho por crecer. En el año 2015 tuvimos un récord de industrialización de la soja, equivalente al 44% de la producción, pero con la implementación de algunas medidas concretas por parte del Gobierno, que incentiven la ampliación y radicación de nuevas fábricas, se podría elevar el porcentaje de industrialización de la producción anual de granos de soja”, comentó. “Por dar un Ejemplo, en Argentina, con un diferencial impositivo se generó un incentivo a la industria aceitera, que significo que en poco tiempo la capacidad fabril instalada sea capaz de procesar el 100% de toda la producción de granos de soja de este país”.

Al respecto, explicó que la industria es el principal motor del desarrollo económico, porque permite el agregado de valor dentro de las fronteras del país, generando mayor oferta de productos para exportar y de mayor precio; con el consiguiente efecto de más diversidad de destinos para la colocación de productos en el primer caso, y mayor ingreso de divisas en el segundo.

“Necesitamos  incrementar las industrias en el país. Paraguay es un excelente productor de granos, con ventajas competitivas que le permiten ser eficiente en el aspecto productivo. Ahora bien, el Paraguay del futuro debe continuar la estrategia de consolidarse como productor mundial de alimentos pero de valor agregado (…) un productor de alimentos inteligente, que se desarrolla y agrega el valor industrial, generando un efecto multiplicador en la integración de la cadena de producción de carnes, creando empleo para su población y generando riqueza dentro de sus fronteras”, dijo.

Ohaco comentó que en el 2011 varias empresas comenzaron a construir plantas procesadoras de soja en Paraguay, mientras que las que ya estaban radicadas en el país, realizaron ampliaciones de capacidad y modernizaron sus instalaciones.

En este sentido, agregó que para fines del 2013, más de USD 500 millones se invirtieron de manera directa y más de USD 1,000 millones de manera indirecta en el desarrollo de la industria local de molienda de soja. Esto dio trabajo a más de 5,000 personas en el proceso de construcción y elevó la capacidad de procesamiento instalada a 4,5 Millones de toneladas, equivalente aproximadamente al 50% de la producción total de soja del país.

EXPORTACIÓN

La industrialización (crushing) de oleaginosas por parte de las firmas asociadas a la CAPPRO a junio de 2016 alcanzó las 1.97 millones de toneladas, de las cuales 1.93 millones corresponden a soja y 31 mil a otros granos. Este volumen procesado de soja y otros granos representa un 3% menos en comparación a lo procesado en el mismo período del año anterior.

Si bien se estima que la producción de soja del año 2016 en Paraguay alcanzará la cifra record de 9 Millones de Toneladas, se observa una leve caída en las exportaciones de productos industrializados (harinas y aceites). Esta contracción en el sector industrial podría acentuarse si el gobierno no toma medidas urgentes para contrarrestar el régimen de importación temporaria que Argentina puso en vigor a partir de Marzo 2016 y que amenaza con desabastecer de materias primas a las fábricas locales.