La película dirigida por Luis R. Vera y producida por Leo Rubin se estrenó en el Festival de Cine latinoamericano de Australia y Esteban Bedoya reflexionó sobre las impresiones que pudo recoger tras la proyección.


Por Esteban Bedoya

El sábado 20 de agosto se estrenó “Mangoré por amor al arte”, en la Galería Nacional de Australia, con la presencia de numeroso público, tanto en la función vespertina como en la nocturna. Ambas funciones terminaron con el aplauso espontáneo del público, parte del cual se reunió en el foyer a intercambiar opiniones sobre “Mangoré” a quien la mayoría de los australianos desconocían.

 

Al respecto, vale la pena destacar el comentario de un embajador invitado: “Esta película me ha servido para darme cuenta de mi ignorancia sobre Latinoamérica”, cabe señalar, que el mencionado embajador, es un hombre muy culto y muy conocedor de América Latina, sin embargo, su comentario se podría aplicar a la ignorancia del australiano promedio, respecto al Paraguay.

 

Y en este caso específico, “Mangoré por amor al arte”, nos vino a ayudar a “morigerar esa ignorancia” -así como sucede y sucedió con las proyecciones de las otras películas paraguayas que en los últimos años han sido presentadas alrededor del mundo.

 

Quienes estamos encargados de la promoción de nuestro país en el exterior, valoramos enormemente el poder contar con una obra de creadores paraguayos, y en este caso, con una historia como la de Mangoré, que le muestra a los espectadores extranjeros; cómo es el paisaje, cómo es nuestra gente, cuáles son las aspiraciones de los paraguayos, y cuál fue la grandeza creativa de un talento mundial nacido en nuestro interior.

“Debemos descubrir el Paraguay”, comentó una mujer, acompañada de su pareja, y luego agregó: “Esa música maravillosa debe reflejar a un pueblo apasionado”. Ante éstas reacciones, es fácil darse cuenta de que no hay mejor campaña de promoción para nuestro país, que una buena película. Por lo tanto, además de haber disfrutado el revivir instantes paraguayos del otro lado del mundo, percibimos haber sembrado la curiosidad y la admiración en gente que de ahora en más no podrá ser indiferente cuando escuche el nombre del Paraguay.

Por lo expresado, agradecemos a los responsables de la creación de “Mangoré por amor al arte”, el permitirnos mostrar la cara más amable de la realidad paraguaya, y a través de este arte, resaltar los valores nacionales y nuestro enorme legado cultural que enriquece el patrimonio de la propia humanidad.