Hablar del mundo motor es casi un desafío cuando el público es un nicho muy especifico, no obstante, es ese cúmulo de aficionados el que “aviva la llama” de otra […]


Un Toyota Runx preparado específicamente para esta clase de competiciones.

Hablar del mundo motor es casi un desafío cuando el público es un nicho muy especifico, no obstante, es ese cúmulo de aficionados el que “aviva la llama” de otra gran afición que funciona a base de tuercas y mucha gasolina. La prueba fue reunir tanto a pilotos como aficionados el último domingo en el Rubén Dumot.

La preparación de un evento como este requiere de un equipo humano y técnico realmente vasto. La seguridad en pista estuvo al cargo del Centro Paraguayo de Volantes que en todo momento se aseguró de contar con buenas condiciones para que el Track Day no tuviera inconvenientes incluso con los despistes o accidentes que pudieran darse.

Encargados de seguridad del Centro Paraguayo de Volantes
Encargados de seguridad del Centro Paraguayo de Volantes

También hubo gente en las verificaciones correspondientes a fin de asegurar que los autos cumplieran los reglajes establecidos para las categorías. Monitores de tiempos y desde luego, los banderilleros con la labor de indicar la situación en pista.

El público. Aunque la mayoría de los asistentes fueron los que acompañaban a los equipos, el ambiente de compartir entre “cófrades” de afición se sintió en todo lo que duró el evento, ya sea fotografiando y filmando a los autos que ensordecieron a muchos con sus motores o emitiendo comentarios e inclusive apuestas de quién se llevaría la victoria pasando por la hospitalidad al recibir a la prensa y comentarnos sus expectativas.

Las "Grid Girls", una tradición en los eventos de motor a nivel mundial y también en el Time Attack Paraguay
Las “Grid Girls”, una tradición en los eventos de motor a nivel mundial y también en el Time Attack Paraguay

Adrenalina. En cada evento motor existe un condimento infaltable: las vueltas onboard. Y de las tantas posibles, una de las mejores es la de Miguel Larreinegabe Benza, quien se alzó con la “Speed trap” del evento a bordo de su Mistubishi Lancer Evolution VIII alcanzando 221 kilómetros por hora en la recta del Rubén Dumot.

Desde adentro. Para comprender la magnitud de todo lo que implica prepararse, no está demás tener la palabra de quienes en aquella ocasión compitieron, por supuesto, hablaron antes de salir a pista. Un interesante contraste entre el piloto más joven y un experimentado piloto de Rallyes locales.

Kevin Aguilera (Honda Integra Type-R). Iniciado como copiloto en rallyes y de familia dedicada al deporte motor, en su primera experiencia en pista, optó por un enfoque al apartado de la seguridad con unos arneses de 4 puntos con anclaje de calle Sabelt, un dispositivo Head And Neck Support (conocido por sus siglas HANS) y un mameluco a vestir de la firma OMP pues el coche ya vino con cierto nivel de preparación  cuando lo adquirió.

 

Pedro Fadul (Volkswagen Gol Maxi Rally). Si alguien no quería perderse la fiesta, es el experimentado “Don Pedro”. Sacar de su letargo a un coche que reemplazó en las competiciones por el Škoda Fabia R5. Como debía correr en un asfalto caliente que ya conoce, adoptó por mejorar la rigidez en la suspensión y la alineación de ruedas.

Y los resultados, pues ya los conocen. El Integra, con 01:02:163 se quedó con la TS200 en tanto que el Gol Maxi Rally secundó la categoría Libres con 00:56.134. Por la diferencia entre niveles no se puede hacer comparación alguna entre prestaciones, no obstante ambos dejaron postales para recordar.

El Gol Maxi Rally a fondo en la recta del autódromo.
El Gol Maxi Rally a fondo en la recta del autódromo.

El desenlace exitoso de este evento no es más que la prueba de que la actividad motor va más allá de las barreras profesionales. Es verdad, es un deporte realmente costoso indistintamente de las disciplinas en las que se incursionen, pero haber juntado a gente que comparte la misma pasión tanto a competir como conversar unos con otros sobre su desempeño en pista no hace más que dejar en claro que estos eventos deberán repetirse y quizá, servir de incentivo para prestar atención a las figuras que están gestándose para el mañana.

Luis Enrique Acosta – (@luacostav)