El pasado 8 y 9 de noviembre, nuestra ciudad de Asunción fue sede de la Segunda Asamblea General de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros conocida por las siglas de FIDES. En la reunión estuvieron presentes representantes de la actividad aseguradora de diferentes países que conforman FIDES.


Asunción fue sede de la segunda Asamblea General de Empresas de Seguros.

La Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES) tiene sus orígenes en Estados Unidos, cuando fue creada en 1946. Actualmente, la entidad reúne a las Asociaciones de Aseguradores, siendo María del Pilar González de Frutos su presidenta.

La FIDES está íntimamente ligada al objetivo de crear, en cada uno de los países iberoamericanos, un sector asegurador fuerte, dinámico y que pueda dar respuesta a las necesidades de estas sociedades. Para ello, considera que el respeto a la libre empresa y a la iniciativa privada constituye un elemento esencial para el desarrollo del seguro y el reaseguro en Iberoamérica.

Los representantes de la industria aseguradora de Iberoamérica consideramos que el respeto a la libertad privada del sector asegurador por parte de los Gobiernos es esencial para que esta industria pueda cumplir su papel en la sociedad de forma eficiente, además, debe venir acompañado de un marco jurídico adecuado, proporcional a las características de cada mercado, y estable, que garantice la autonomía de la voluntad de las partes y que proteja eficazmente al consumidor de seguros, a la vez que promueva el desarrollo del seguro para que acompañe al necesario desarrollo económico de los mercados, resalta la Declaración de Asunción elaborada en Asamblea General Ordinaria desarrollada en estos días en nuestro país.

Otro punto a destacar de la declaración establece que, es necesario que las compañías aseguradoras compitan en igualdad de condiciones, sin perjuicio de que sean del sector público o privado, dentro de un marco jurídico transparente y predecible que ofrezca seguridad jurídica también a sus clientes, ahorradores e inversores, y evite cualquier comportamiento discrecional o arbitrario por parte de las autoridades de supervisión o de los Gobiernos.

El sector asegurador quiere proveer bienestar y seguridad a la sociedad. Pero observa, con mucha preocupación, que existen numerosos obstáculos de diversas naturalezas, establecidos por los reguladores y/o supervisores, que dificultan, en algún caso hasta hacer prácticamente imposible, el libre ejercicio de la actividad aseguradora privada. Estos obstáculos que se presentan en algunos países y que mencionamos a continuación, no otorgan una mayor protección al consumidor ni redundan en mayores beneficios a la sociedad.