En un Comunicado, la Cámara Paraguaya de la Industria Cerámica (CPIC) atentan contra la industria y el empleo abandonando a la cerámica nacional para las construcciones.


Desde la cámara dicen que “el Presupuesto General de la Nación 2016 establece en su artículo 140°, que para viviendas sociales, los materiales de construcción deben ser de industria nacional” y que “a pesar de ello, la Ministra Soledad Núñez, titular de la SENAVITAT, está construyendo viviendas sociales con prefabricados y materiales importados (Ej.: pisos esmaltados brasileños), violando este artículo”

Señalan además que “el Ministro de Educación y Culto, Enrique Riera, en audiencia con nuestra Cámara, se comprometió a usar sólo materiales tradicionales, pero a los pocos días anunció en los medios de prensa que utilizará materiales prefabricados” y que “el Ministro de Hacienda, Santiago Peña, envió el proyecto de presupuesto PGN 2017 sin el artículo que obliga al uso de materiales de construcción de industria nacional”.

La Cámara Paraguaya de la Industria Cerámica expresa cuanto sigue:

Estamos indignados por el pisoteo que hace la Ministra Soledad Núñez y el Ministro Enrique Riera, en complicidad con el Ministro Santiago Peña, de la Ley del Presupuesto, la Constitución, su propia palabra y su compromiso con el Paraguay, sus industrias, sus trabajadores y los beneficiarios de viviendas sociales y aulas escolares.

Estos ministros violan la Constitución Nacional: el Art. 87° del derecho al empleo y la preferencia del trabajador nacional y el Art. 100° el derecho a la vivienda.

Hemos constatado en visitas realizadas a varias comunidades, donde en nombre de la premura se ha entregado viviendas prefabricadas, que a poquísimo tiempo de su inauguración ya presentan problemas constructivos como rajaduras, humedad e incluso voladura de techos.

Advertimos que esta política nefasta de SENAVITAT y el MEC, en complicidad con el Ministerio de Hacienda, emplea en forma directa un 27,6% menos de trabajadores en industrias y construcciones de viviendas sociales.

Las paredes sin ladrillos, significan paredes sin oleros, ni trabajadores de industrias cerámicas, ni albañiles tradicionales. Significa experimentar con tecnologías cuya durabilidad, inocuidad y seguridad no se conoce, y con un costo hasta 50% superior.

Apoyamos la innovación y las inversiones, para hacer crecer la economía y desarrollar el país, no para dejar sin trabajo a la población y destruir las industrias tradicionales.

Por ello, conminamos a la Ministra Soledad Núñez, al Ministro Enrique Riera y al Ministro Santiago Peña a rever su antipatriótica y nefasta política de apoyo a los materiales prefabricados e instamos al gobierno nacional a tomar urgentes medidas de reactivación económica, utilizando materiales cerámicos nacionales en todas las construcciones que realicen los organismos e instituciones del Estado.

Por último, pedimos a estos tres ministros que defienda los intereses nacionales o de lo contrario, que renuncien, para dedicarse desde el sector privado a la promoción de los productos prefabricados.