El 20 de abril de 1992 el estadio londinense de Wembley se convirtió en un mar de lágrimas. Allí, 72.000 fans y mil millones de telespectadores rindieron homenaje con un concierto de despedida a una estrella irrepetible. Cinco meses antes, el legendario cantante de Queen fallecía a causa de una bronconeumonía complicada por el sida. Hoy se cumplen 25 años sin él.


Una estrella fugaz a través el cielo - Freddie Mercury

Su nombre de pila fue Farrokh Bulsara. Nació el 5 de septiembre de 1946 en el entonces territorio británico de Zanzíbar (actualmente perteneciente a Tanzania)

La vida del vocalista de la banda de rock Queen fue afectada por haber pasado gran parte de su vida en un internado, específicamente desde los 8 años de edad. En ese lugar dio sus primeros pasos musicales. Luego, su familia se trasladó a Londres donde su gusto musical fue influenciado por Jimi Hendrix. Dio rienda suelta a su pasión y nunca más paró.

En 1970 fundó Queen con Brian May a la guitarra y Roger Taylor en la batería. El bajista John Deacon se sumó más tarde. Su explosiva combinación de teatralidad y heavy rock hizo saltar por los aires todas las fronteras del género.

Mercury se volvió distinguido y único. Extravagante con su poblado bigote. Brillaba sobre el escenario con el torso desnudo, el puño alzado al cielo y el soporte del micrófono acompañándolo a todas partes.

“Cuando estoy en el escenario soy muy extrovertido pero por dentro soy completamente diferente”

El público lo adoraba. Tan extravagantes como sus actuaciones sobre las tablas, con una puesta en escena como la de una ópera rock, era su vida privada. Tanto sus amigos como sus fans especularon y se sigue especulando sobre su orientación sexual pero él siempre bromeó y nunca se posicionó al respecto, simplemente se dio por hecho que el cantante era gay o bisexual.

Sin embargo sí dio algunos indicios:

La voz principal de Queen tuvo muchas relaciones homosexuales entre ellas, su última pareja Jim Hutton (quien también murió por complicaciones del sida) pero comparte una larga historia con Mary Austin. Le dedicó la canción “Love of my life” y en su testamento le legó la mayor parte de sus bienes, incluyendo el derecho de autor de sus canciones y sus cenizas. Ella guarda el secreto de donde se conservan los restos de Freddie.

Como intérprete, ha sido reconocido por su poderosa voz y extravagantes puestas en escena. Como compositor, escribió muchos de los éxitos de Queen: ‘Bohemian Rhapsody’, ‘Killer Queen’, ‘Somebody to Love’, ‘Don’t Stop Me Now’, ‘Crazy Little Thing Called Love’, ‘Innuendo’ o ‘We Are the Champions’.

Además de la actividad con la banda, en los años ochenta lanzó su carrera como solista, que lo llevó a publicar dos álbumes: Mr. Bad Guy (1985) y Barcelona (1988) este último en colaboración con la soprano española Montserrat Caballé. El sencillo homónimo, una colaboración entre ambos, fue la canción oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Murió de una bronconeumonía complicada por el sida el 24 de noviembre de 1991, solo dos días después de comunicar oficialmente que padecía esta última enfermedad.

¡Dios salve a la Reina Queen y a Freddie, eterno!

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