El altiplano boliviano se mostró implacable en respuesta a las condiciones climáticas. Tal era el mal estado del tramo restante que obligó a la suspensión de la otra mitad de la prueba, pero no fue excusa para bajar el ritmo y finalmente en el Waypoint 5, Sebastien Loeb se adjudicó la etapa; con ello, su compañero Stéphane Peterhansel se pone al frente del Dakar. Asimismo una tripulación local se pone entre las 20 mejores de la etapa.


El 3008 DKR tomó la etapa y la punta en la general.

Hirvonen, la amenaza por Mini. El finlandés, ex piloto de WRC, sacó a relucir la fama de “finlandés volador” (concedida también a otros paisanos pilotos) y llegó a liderar la etapa por un buen tiempo. Era la carta de X-Raid ante el accidente de Yazeed Al-Rajhi, pero llegó a perderse estando a 4 kilómetros de la pista correcta, con lo que quedó relegado.

Nani Roma, o cómo Toyota sigue al acecho. El español llegó a estar a tan sólo 44 segundos por detrás de Sebastien Loeb ya que Giniel de Villiers tuvo problemas con las referencias y retrocedió en búsqueda del rumbo correcto. Finalmente, la ventaja del galo se extendió hasta por 6 minutos hasta que un error del mismo facilitó cortar la brecha por ¾ de minuto.

Suerte de campeonas. Peterhansel no tuvo un muy feliz viernes pues afrontó un error de navegación, pero terminó a  un minuto y medio de su compañero, y con ello termina la jornada como nuevo líder del Rally Dakar 2017.

Zapag entre los 20 mejores. Con la etapa cerrada en el WP5 y las tablas finales prestablecidas, la dupla de Blas y Enrique Zapag se logró meter en el puesto 19 con un tiempo de 3 horas 19 minutos y 14 segundos. Su distancia respecto a Loeb fue de 55 minutos.

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