Los ojos del mundo están puestos en el nuevo presidente de los Estados Unidos, es por eso que cada una de sus conductas es estudiada al 100 por ciento.


La pareja Trump llegó a la Casa Blanca para tomar un té con la familia Obama y Donald dejó olvidada a su esposa mientras subía las escalinatas de una de las entradas. El republicano se apresuró a tomar su lugar, saludar a Michelle y Barack Obama y posar para la foto.

Sola y visiblemente apenada, Melania tuvo que caminar hacia él y los Obama. Fue en este instante cuando el ex presidente le demostró a Donald cómo se trata a una mujer, la tomó del brazo, la acercó para hacerla parte del evento y junto a su mujer la cobijaron en uno de los momentos más incómodos que las dos parejas han vivido.

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