Ante el auge de las industrias en nuestro país y en el marco de la formalización del sector, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) mediante el Decreto 6258/2011 creó el Registro Industrial (RIEL). Esta disposición sirve para recabar datos sobre la capacidad productiva de las industrias locales y establece la verificación técnica de los establecimientos.


Robert Duarte, gerente de LABSOL.

El Decreto 6258/2011, en su artículo 3°, declara la obligatoriedad de la inscripción y actualización de datos en el Registro Industrial para todas las personas físicas y jurídicas, nacionales o extrajeras que realicen cualquier tipo de actividad industrial en el territorio de la República del Paraguay.

El objetivo del Registro Industrial es disponer de la información actualizada sobre la capacidad productiva del sector industrial y su distribución territorial, para formular planes y políticas para el desarrollo de la Política Industrial Nacional (Resolución 493/2011, Art. 3º).

Entre los requisitos para la obtención del Registro Industrial se encuentran, por citar algunos, una nota dirigida al Viceministro de Industria solicitando la inscripción o renovación del emprendimiento, un diagrama explicativo del proceso de producción de los productos elaborados y, copias del RUC y de la cédula de identidad de los propietarios o representantes legales de la empresa explotadora.

Asimismo, cabe mencionar que existen dos modalidades de registro: presencial y electrónica (más información: www.vue.org.py). El Art. 10 del Decreto 6.258/2011 explica que, en caso de que las industrias quieran obtener beneficios de incentivos fiscales, éstas deberán pasar por una verificación técnica con profesionales del MIC.

Además, establece que esta institución podrá realizar verificaciones técnicas a cualquiera de los establecimientos industriales a fin de comprobar la veracidad de los datos suministrados a la autoridad de aplicación y que, de obtener aprobación, se emite la Constancia de Registro Industrial.

Normativa municipal para las industrias

El ingeniero Carlos Halke Rosso, Director de Obras Particulares de la Municipalidad de Asunción, refirió acerca del proceso de verificación industrial y expresó que cualquier edificación del sector industrial a realizarse en la capital, es analizada en base a los lineamientos e indicadores establecidos en la Ordenanza N° 43/1994, Plan Regulador de la Ciudad de Asunción.

“La ordenanza es la que establece los indicadores que el propietario de un proyecto de edificación industrial debe seguir. Entre ellos, cuándo se puede construir, cuál debe ser su ubicación, con cuántos sectores debe contar, y todo lo referente a los sistemas de iluminación natural, ventilación, de renovación de aire, todos los componentes arquitectónicos”, explicó.

Al mismo tiempo habló acerca de otra ordenanza, la N° 468/14 de Prevención Contra Incendios. Esta ley vela por la verificación de diversos requerimientos técnicos, entre ellos: de los sistemas de detección temprana de incendios, de los planos aprobados para una construcción, los sistemas de extinción automáticos, los planes de emergencia, así como aspectos más puntuales en caso de que un local cuente con elementos como un horno de cremación u otro dispositivo especial.

Las multas a las industrias, dependiendo de las validaciones entre leve, grave o muy grave, van desde un jornal a mínimo a cien jornales, sentenció Halke Rosso.

Sector privado contribuye con certificaciones de calidad

LABSOL S.A., una empresa del Grupo Luminotecnia, también aporta a la formalización del sector industrial a través del impacto positivo que genera la certificación de calidad de productos, servicios y procesos industriales.

En la actualidad, se exige en base a la regulación vigente la certificación de calidad para cables eléctricos (según resoluciones del MIC N° 553/2009 y 1014/2014) y envases de garrafas (Art. 3 de la Ley 2639/2005), entre otros productos.

“El consumidor paraguayo fue ganando experiencia y educación en temas como calidad, seguridad y eficiencia. Por tanto, las exigencias vienen aumentando a baja velocidad, pero implican cambios importantes, tanto en las propias organizaciones, así como en las regulaciones que el Estado debe poner en vigencia”, mencionó al respecto el ingeniero Robert Duarte, gerente de LABSOL.