Trabajar de forma coordinada y "sin tiempo que perder": ese es el mantra compartido hoy por Bruselas y las empresas de telecomunicaciones para hacer que el 5G, la tecnología móvil llamada a revolucionar nuestras vidas, sea una realidad en Europa en 2020.


A falta de un estándar que describa qué especificaciones tendrá la nueva tecnología móvil, la industria ha seguido exhibiendo todas sus potenciales en el Congreso Mundial de Móviles (MWC, en sus siglas en inglés), que se celebra en Barcelona.

Desde posibilitar la conducción remota de un vehículo a 70 kilómetros de distancia en la pionera demostración de Telefónica y Ericsson hasta quintuplicar la capacidad de la red en el caso de Vodafone: las demos mostraron, sobre redes aún 4G, tecnologías que avanzan lo que está por venir.

“Es el primer año de 5G casi como único tema, pases por el estand que pases, por la empresa que pases, casi todo son demos que tienen que ver con cómo el 5G resolvería esto”, destacó la eurodiputada Pilar del Castillo, miembro de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, en declaraciones a Efe.

Pero hoy tanto el comisario europeo para el Mercado Único Digital, Andrus Ansip, como el consejero delegado del Grupo Orange, Stéphane Richard, que participaron en una mesa redonda sobre el potencial económico de esta tecnología, coincidieron en que el 5G no será sólo una evolución del 5G, sino que cambiará nuestras vidas.

Richard se hizo eco de unas cifras de la consultora IHS Markit para afirmar que esta tecnología móvil tendrá un impacto en toda la economía, con 22 millones de nuevos trabajos generados e ingresos a la economía de 3,5 billones de euros.

Ansip afirmó que el 5G hará realidad “la revolución digital”.

Explicó que, según el calendario previsto por la Unión Europea (UE), el objetivo es que las primeras pruebas de 5G en determinadas áreas empiecen en 2018 y el despliegue comercial de las redes de la nueva telefonía se produzca a partir de 2020.

A juicio de Pilar del Castillo, Europa está en la línea de intentar llegar al 5G “en la locomotora, ni siquiera en el primer vagón”.

A pesar del enorme interés, aún no se conocen las especificaciones que tendrá en 5G, en fase aún de estandarización.

En el este proceso, dijo Ansip, es “importante” que se incluya a todo el mundo y que se eviten decisiones a corto plazo o prematuras que hagan del estándar una losa.

Por ello, agregó, más que presión de tipo comercial, lo que se necesita es “entendimiento entre los países y regiones”, aunque esto implique que “se tarde un poco más en lograr un consenso”.

Otro punto en el que coincidió Bruselas con el sector es en la necesidad de que los sectores industriales que pueden verse impulsados por el 5G, no sólo la automoción y el transporte, también la salud y la logística, se impliquen “más activamente” en el proceso hacia esa tecnología.

La asociación público-privada 5GPPP, que impulsa el desarrollo de esta tecnología móvil en Europa, también aprovechó la segunda jornada del Mobile para dar a conocer sus recomendaciones.

El director tecnológico de Etsi, Adrian Scrase, llamó a contar con “un calendario ambicioso”, mientras que su colega en Ericsson, Ulf Ewaldsson, destacó que el sector necesita el espectro identificado para esta tecnología, entre ellas las bandas de 700 Mhz y de 3,4-3,8 Ghz, para hacer pruebas. EFE