José María Luna -director de tres museos de Málaga (sureste de España), entre ellos el Ruso- explica hoy en Moscú la importancia de los grabados de Francisco de Goya para el arte español y mundial, lo que, según dijo a Efe, le hace especial ilusión.


“No lo digo yo, lo decía el maestro Juan Carrete (experto español en grabado y litografía). Con Goya se da un aldabonazo de cierre al antiguo régimen. Y estoy totalmente de acuerdo”, señaló Luna.

La importancia y el contexto en que fueron creados los grabados de Goya son el tema de la conferencia que Luna ofrece en el Museo Pushkin de Moscú, invitado por la embajada de España, como parte de la programación cultural al cumplirse este año el cuadragésimo aniversario del restablecimiento de relaciones con Rusia.

“Me hace especial ilusión. Los grabados de Goya tienen una importancia fundamental para el arte español y el arte mundial. Goya cierra una etapa, la del antiguo régimen, y abre nuevos caminos que serán explorados por otros artistas en el futuro”, comentó acerca de su conferencia titulada “Francisco de Goya. Salvador Dalí. El capricho, los sueños y la invención”.

Con ella, Luna pone “en antecedentes históricos, culturales y literarios” la creación goyesca en el marco de la exposición sobre Los Caprichos de Goya revisados por Salvador Dalí que abrió en enero en el Pushkin el año cultural en Rusia.

“Los grabados en absoluto son un arte menor. Goya se expresa más libremente, pero no sólo en el fondo, con la crítica social, sino también en la forma, en el modo de expresión, en la capacidad de desarrollo técnico, y lo hace con más libertad”, explicó este experto, que fue director del Museo del Grabado Español Contemporáneo.

En relación con Los Caprichos, destaco que la libertad creativa que demostró Goya nunca había sido vista antes, tanto a nivel técnico como por “la formulación ilustrada de la crítica sobre el sinsentido de las distintas instituciones a través de la razón”.

“Dos líneas: la formal y artística que es extraordinariamente libre y nueva; y la crítica, con su extremada crudeza fundamentada en trabajos literarios y situaciones cotidianas que lo convierten en un ejemplar único, nuclear para el arte del siglo XX”, apuntó.

Añadió que Dalí “versiona, interpreta, interviene e intertextualiza (la obra de Goya) con su visión onírica, sarcástica y surrealista”.

“Dalí encuentra en Goya concomitancias, pero le quita la crítica descarnada. Son dos mundos relacionados. El mundo onírico de Goya y el surrealista de Dalí con sus personajes infernales, demoníacos, animales grotescos y relojes blandos”, puntualizó.

Recordó que, durante su etapa en Bruselas, Dali tuvo la oportunidad de familiarizarse con la obra de El Bosco, un claro antecedente para los grabados goyescos.

Luna -director de la Agencia Pública del Ayuntamiento de Málaga para la gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso y el Centro Pompidou- admitió que “se ha ido enamorando de Moscú y, especialmente, de San Petersburgo”, sede del Museo Ruso.

“Tres centros importantes que contribuyen a situar a Málaga en una posición de referencia en el mundo del turismo cultural”, subrayó.

Destacó que el proyecto de la colección del Museo Ruso va viento en popa y cita, como muestra “el gran éxito de público” en su primera semana de apertura de las exposiciones sobre la dinastía de los Romanov y Vasili Kandinsky.

“Los rusos nos visitan mucho, pero no lo hemos hecho sólo para atraer turistas, ni tampoco, aunque también, por el gran núcleo de rusos que hay en la Costa del Sol”, indicó.

De hecho, recordó que al barrio de Huelin -donde está situado el edificio de Tabacalera, hogar del Museo Ruso, “uno de los distritos de mayor densidad de Europa”- ya le llaman “Huelingrado”.EFE