La inconsciencia de los motociclistas y la pasividad policial en el control del uso del casco generó que las muertes por accidentes se dispararan en los últimos diez años.


Las cifras anuales de muertos en accidentes de motocicleta en Paraguay pasaron de 20 fallecidos hace una década a 800 en la actualidad, explicó el director del Hospital del Trauma, el doctor Aníbal Filártiga.

Tratar constantemente fracturas abiertas de cráneo tras accidentes de motocicleta, por no utilizar el casco, hizo de Filártiga una de las voces más críticas a la irresponsabilidad de conductores y a la inacción de las autoridades.

Y eso que la normativa es clara en su artículo 76, que reglamenta el “uso obligatorio de casco y chaleco reflectante” para los ocupantes de una moto.

Pero de la teoría a la práctica hay un abismo en Paraguay.

En cualquier calle de la ciudad o en la ruta nacional es habitual ver gente desplazándose en moto sin casco, chaleco, luces o matrícula, e incluso con más de dos personas a bordo. Sin que ninguna autoridad reprima ese comportamiento.

Doctor Aníbal Filártiga, director del Hospital del Trauma.
Doctor Aníbal Filártiga, director del Hospital del Trauma.

“La gente es irresponsable, tiene un nivel de educación bajo para comenzar. En segundo lugar, si no hay hitos y no se respeta a la autoridad cada uno hace lo que le canta y creen que tienen derecho. Como el de al lado hace, por qué yo no lo voy a hacer”, señaló el doctor Filártiga.

La situación mejoró, al menos en Asunción, donde se consiguió que el 40 % de los motoristas utilicen casco, dijo Filártiga. Subrayó que cuando llegó al cargo hace cinco años apenas el 14 % utilizaba el dispositivo de seguridad.

“Pero en lugares del interior es como si ni siquiera conocieran la existencia de algo que se llama casco”, se lamentó.

Junto a esa irresponsabilidad se sitúa, según Filártiga, la pasividad de la Policía que tiene que regular el tráfico.

“Hay dos (policías) en cada esquina y cada uno está con su celular. Les pasa un elefante en moto y no se dan cuenta. Están en la esquina porque les mandaron estar en la esquina”, señaló.

En ese sentido, indicó que “se tiene que empezar a tocar el bolsillo (de los conductores). No hay otra forma si no les sancionas. El motociclista no tiene plata, no se compra casco, no se compra placa… es un desastre. No tienes nada que sacarle. Entonces que vaya preso tres meses o que haga tareas sociales”.

Filártiga sostuvo que las autoridades minimizan el problema, pero a las puertas del hospital llegan cada día “irresponsables que se van sin casco y entran aquí y le cuestan 800 millones (de guaraníes, casi 150.000 dólares) al país”.

Campaña impulsada por Filártiga en el Hospital del Trauma.
Campaña impulsada por Filártiga en el Hospital del Trauma.

En el hospital del Trauma, el 75 % de los pacientes son accidentados de moto, con el consiguiente gasto que supone solo en su atención.

El doctor mantuvo que el colapso de las urgencias se debe a la incesante llegada de estos pacientes, en los que se gastan las tres cuartas partes de los 97 millones de dólares anuales del presupuesto que recibe el hospital que dirige.

Solo en terapia intensiva, el 60 % de las camas están a día de hoy ocupadas “por traumatismos de cráneo graves en motociclistas que no tenían casco en el momento del accidente”, dijo Filártiga.

Pero sobre todo se mostró preocupado por las edades de los pacientes, que normalmente son entre 15 y 40 años. Aunque señaló que unos 20 niños menores de 10 años mueren anualmente por ir en la moto en brazos o como pasajeros.

“Hay niños de meses accidentados en moto porque las madres los llevan colgados como monos y lo primero que sale volando en un choque es el paquete que tenían en la espalda”, destacó.

Filártiga consideró, que el no uso del casco es algo más allá de la irresponsabilidad, “una cuestión folclórica”, ya que “del caballo se pasó a la moto, porque el auto es caro. Y llevan a los niños al colegio, se van a hacer la compra, etc., pero no usan casco”. EFE