Marcos Ybañez aprovecha un nuevo aniversario de la muerte del Mariscal López para analizar el proceso de extranjerización que reduce el territorio paraguayo a una simple "fazenda" del Brasil.


 

Escribe Marcos Ybáñez

¿Los paraguayos honramos nuestra historia y a nuestros héroes verdaderos, a todos esos hombres, mujeres y niños, que dieron sus vidas por un Paraguay libre e independiente en la guerra grande?.

Cada 1 de marzo se conmemora en Paraguay el Día Nacional de los Héroes para recordar la muerte del Mcal. Francisco Solano López, que se produjo en esa fecha pero en el año 1870. Pasaron 147 años de olvido sobre la muerte de López en la guerra contra la Cuádruple Alianza (Inglaterra, Brasil, Argentina y Uruguay). Hoy, más allá de los discursos, una fecha heróica en nuestra historia queda reducida al calendario del comercio, la producción y el turismo.

Los padres de la patria (Francia y los López) fueron doblemente muertos por la historia oficial al sepultarse la etapa independiente. Al esconderse a las nuevas generaciones el verdadero significado de toda una época gloriosa. Se falsificó la historia. La guerra fue contra el modelo de desarrollo soberano del Paraguay que era un mal ejemplo para la época y los intereses del Imperio Inglés. En el presente seguimos sufriendo las consecuencias de la guerra guasu, porque la guerra grande continúa, provocando un nuevo genocidio a nuestras poblaciones campesinas e indígenas.

Es por ello, que existe la necesidad de revalorizar la historia, porque solo un pueblo con memoria puede renacer de sus cenizas. Como en 1.870 la historia vuelve a repetirse a través de un proceso progresivo de invasión y anexión de las fronteras del Paraguay por parte del imperio brasileño, que convirtió el campo en su chacra o fazenda, hasta el punto que cambió radicalmente el mapa de este país, como si fuera hoy Paraguaykue.

Existen pruebas de la invasión, saqueo y genocidio que sigue cometiendo el imperio del Brasil contra el Paraguay desde 1.870 hasta hoy. Esto no se trata de una migración de trabajadores brasileños pobres que van ocupando nuestro territorio, se trata de un proceso de invasión y anexión territorial bien planificado por Itamaratí, para controlar el territorio paraguayo y explotar sus riquezas naturales.

Soberanía violada

El Paraguay se está convirtiendo en el paraíso fiscal del agronegocio brasileño, que utiliza territorio paraguayo como chacra. Sin embargo, el desarrollo va para el otro lado de la frontera y para el lado paraguayo solo queda pobreza, desplazamiento de sus campesinos e indígenas del campo a las ciudades u otros países. Otras consecuencias son la deforestación masiva de bosques y la pérdida territorial.

La hipótesis de una futura anexión del Paraguay al Brasil va cobrando fuerza, no como ficción, sino como una dura realidad con la invasión actual que sufre toda la frontera, violándose la Ley de Seguridad Fronteriza. Se descubre y sale a la luz la ocupación ilegal de amplios territorios en toda la franja fronteriza, como si fuera una colonia o un nuevo Estado del Brasil.

Paraguay, con sus fronteras invadidas

Paraguay, con su soberanía violada, es víctima de un genocidio, lo cual podría generar graves conflictos políticos, sociales, culturales, económicos y militares futuros. La geopolítica brasileña pretende erigirse en un imperio, lo cual contrasta y es el peor escollo para la integración regional. Sin reparación histórica con el pueblo paraguayo no habrá una verdadera integración. Las heridas de la guerra de la Triple Alianza permanecen abiertas y hoy se profundizan con la continuidad de las invasiones territoriales, dejando al desnudo que la guerra grande contra el Paraguay continúa.

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La extranjerización es una bomba de tiempo en el campo a punto de estallar, porque está causando estragos en las poblaciones indígenas y campesinas. Brasil no superó como país su cultura colonizadora.

El país no se recupera de la guerra del 70. Se truncó un proyecto de desarrollo soberano y se profundizó la dependencia hasta hoy.

En Paraguay, a los héroes hemos convertido en villanos y a los villanos en héroes.