El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió hoy a la comunidad internacional luchar contra el "terrorismo iraní", en un acto con motivo del 25º aniversario del atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires, del que responsabilizó a Teherán.


“Advertimos entonces del monstruo del terrorismo que estaba creciendo bajo tutela de Irán, y esa enfermedad -que despliega sus tentáculos por Oriente Medio y por todo el mundo- aún existe”, afirmó Netanyahu en un acto que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Exteriores en Jerusalén.

Un total de 29 personas murieron en el atentado que el 17 de marzo de 1992 tiró abajo la sede diplomática israelí, suceso al que siguió dos años después otro aún más violento contra la sede de la comunidad judía de esa capital, la AMIA, en el que perecieron 86 personas.

“Un puente de destino común se tendió a través de kilómetros entre Jerusalén y Buenos Aires. Un puente de dolor, de solidaridad”, dijo el primer ministro al hablar de ambos ataques, aún por resolver y que han tenido ramificaciones a varios niveles.

Netanyahu subrayó en el acto que “desde el atentado, Irán, a través de su delegado -Hizbulá- ha creado una red terrorista que se extiende por más de 35 países”.

Y aseguró que las víctimas son “judíos, israelíes, ciudadanos occidentales, ciudadanos del este, los opositores al régimen dentro y fuera” de Irán.

“Irán es el generador de terrorismo más grande del mundo”, insistió.

Distintas investigaciones han vinculado los atentados a la compleja realidad de Oriente Medio y la enemistad entre Israel por un lado e Irán y Hizbulá, la guerrilla libanesa chií, por el otro.

En su discurso, el primer ministro israelí volvió a pronunciarse contra el programa nuclear de Irán y sus aspiraciones por toda la región, donde, dijo, “está sembrando inestabilidad”. EFE