El inicio del despliegue en territorio surcoreano del Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD por sus siglas en inglés), puesto en marcha por Seúl y Washington, amenaza el equilibrio estratégico, según Moscú.


“Es un desafío más para Rusia y vamos a estudiarlo, el Estado Mayor llevará a cabo un análisis, sacará conclusiones y presentará a las autoridades del país propuestas de medidas de respuesta”, dijo a la agencia Ría Nóvosti el presidente del comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Víctor Ózerov.

Según el senador, los recientes ensayos de misiles balísticos en Corea del Norte son solo una excusa para instalar el sistema de defensa antimisiles de EEUU en Corea del Sur.

“Bajo el pretexto de la amenaza norcoreana, aunque no logran cerrar el cerco alrededor de Rusia, intentan como mínimo asediarla desde el este y oeste”, afirmó.

Y añadió que el despliegue del sistema THAAD en Corea del Sur viola las condiciones del tratado START III y podría obligar a Rusia a abandonarlo.

El Ministerio de Defensa de Rusia sostiene que el THAAD puede agravar las tensiones y mina la normalización en la península coreana.

Por su parte, el jefe del comité de Asuntos Exteriores de la Duma (cámara baja), Leonid Slutski, señaló que la decisión de EEUU de comenzar el despliegue del THAAD no puede sino causar preocupación a Rusia.

“Este paso puede minar el equilibrio estratégico porque Washington está estableciendo un nuevo segmento del escudo global de defensa de EEUU en el norte de Asia, cerca de la frontera rusa”.

“Esto ya es una amenaza directa para la seguridad de nuestro país”, añadió.

Seúl y Washington han decidido que el THAAD estará completamente instalado para final de este año en un terreno situado al norte de la ciudad de Seongju (centro del país) y unos 300 kilómetros al sureste de Seúl.

El despliegue del escudo ha sido especialmente criticado por el Gobierno chino, que considera que los potentes radares del sistema pueden servir para obtener datos de inteligencia de sus bases militares fronterizas con Corea del Norte. EFE