El 29 % de las mujeres brasileñas reconoce haber sufrido algún tipo de agresión física, verbal o psicológica en el último año, según un sondeo publicado hoy, que destacó que solo el 11 % de ellas acudió a la Policía.


En números absolutos, 4,4 millones de mujeres fueron agredidas físicamente a lo largo de 2016, lo que equivale a una media de 503 víctimas por hora, según la encuesta, elaborada por la firma Datafolha para el Fórum Brasileño de Seguridad Pública con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra hoy.

Además, dos de cada tres brasileños afirmaron haber presenciado algún tipo de maltrato verbal o físico contra una mujer, mientras que el 73 % de los encuestados percibe que la violencia de género aumentó en el país durante la última década.

Entre las acciones denunciadas por las mujeres de Brasil que más se repitieron en 2016 están la ofensa verbal (22 %), amenaza de violencia física (10 %), ofensa sexual (8 %), amenaza con arma blanca o de fuego (4 %) e intento de estrangulamiento (3 %).

Unas 257.000 mujeres, que equivale proporcionalmente al 1 % del total de las encuestadas, recibieron algún disparo por arma de fuego, según el informe, que contó con el apoyo del Gobierno de Canadá y el Instituto Avon.

Entre las mujeres que afirmaron haber sufrido violencia, el 61 % reconoció que su agresor era una persona conocida.

Sin embargo, más de la mitad (52 %) no hizo nada al respecto, una tasa que se eleva hasta el 59 % en las jóvenes de entre 16 y 24 años, y solo el 11 % acudió a la Policía, mientras que un 13 % buscó el resguardo de la familia.

Por otro lado, el sondeo apuntó que el 40 % sufrió algún tipo de acoso ya sea en la calle o el transporte público.

En número totales, más de 20 millones de mujeres revelaron que en 2016 recibieron “comentarios ofensivos” mientras andaban por la calle, por las 5,2 millones que comentaron haber sufrido algún tipo de acoso en el transporte público.

Además, 2,2 millones de mujeres “fueron agarradas o besadas” por otras personas “sin su consentimiento”.

Para la realización del informe “Visible e invisible: la victimización de las mujeres en Brasil”, se entrevistó a 2.073 personas entre los días 11 y 17 de febrero de 2017, de las cuales 1.051 fueron mujeres.

Otra investigación, elaborada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y por la firma Gallup, apuntó que en Brasil uno de cada tres hombres prefiere que las mujeres de su núcleo familiar se queden en casa en vez de incorporarse al mercado de trabajo remunerado.

Asimismo, otro 36 % afirma que lo mejor es que las mujeres combinen las dos actividades, es decir, trabajen fuera, pero también en casa.

La misma pregunta fue realizada a las mujeres brasileñas y el 28 % afirmó preferir quedarse en casa, frente al 26 % que opta por trabajar formalmente.

El estudio muestra además que el 6 % de los hombres y el 3 % de las mujeres de Brasil dijeron no estar de acuerdo con la frase “es perfectamente aceptable para cualquier mujer en su familia tener un trabajo remunerado fuera de casa si ella así lo quiere”. EFE