El ministro de Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, dijo hoy que su país está preocupado por el riesgo de una nueva carrera armamentística entre Rusia y Estados Unidos, al reunirse con su colega ruso, Serguéi Lavrov.


“Nos causa preocupación el gran potencial militar de Moscú en la región báltica y cerca de Polonia, y el incremento del presupuesto de defensa de EEUU”, señaló Gabriel, en la conferencia de prensa conjunta que ofrecieron después de la reunión.

“Alemania y Rusia saben mejor que nadie a qué puede conducir todo esto”, añadió el ministro alemán, que destacó la responsabilidad que tienen ambos países en la conservación de la estabilidad, la seguridad y la paz en Europa.

El conflicto en Ucrania fue uno de los temas centrales de las conversaciones de Lavrov y Gabriel, que se pronunciaron por el fortalecimiento de la misión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) que supervisa el cumplimiento del alto el fuego en las regiones orientales ucranianas.

“Cada 50 segundos se dispara un proyectil en el este de Ucrania”, señaló el ministro alemán, quien recalcó la importancia de que la misión de la OSCE pueda cumplir su labor “las 24 horas del día, siete días a la semana”.

Por su parte, Lavrov señaló la necesidad del “cumplimiento simultáneo” de los componentes políticos y de seguridad de los acuerdos firmados en Minsk en febrero de 2015 para el arreglo del conflicto.

El Gobierno de Ucrania insiste en que las medidas políticas, como la celebración de elecciones y la concesión de una mayor autonomía a la regiones rebeldes, pueden adoptarse solo una vez que Ucrania controle la totalidad de su frontera con Rusia y que las tropas rusas se retiren de su territorio.

Moscú niega terminantemente la presencia de tropas rusas en la zona del conflicto.

Lavrov denunció el bloqueo que han impuesto a la zona en conflicto “batallones nacionalistas (ucranianos), por no decir nazis”, y subrayó la necesidad de acelerar la elaboración de una hoja de ruta para el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk.

En cuanto al estado de las relaciones bilaterales, el titular de Exteriores alemán destacó la importancia de mantener la cooperación económica pese la sanciones que pesan sobre Moscú por su implicación en la crisis ucraniana.

El jefe de la diplomacia rusa rechazó de manera categórica las acusaciones de que Moscú intenta desprestigiar al Gobierno de Alemania y de influir en sus elecciones.

“Quiero decir que todas estas acusaciones son absolutamente infundadas, y sería bueno para todos nosotros que ustedes renuncien a acusar a Rusia de todas las desgracias”, dijo Lavrov al contestar a un periodista una pregunta sobre el particular.

Gabriel y Lavrov se reunirán más tarde con el presidente ruso, Vladímir Putin, según informó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. EFE