La inflación de Brasil en febrero se ubicó en el 0,33 %, la menor tasa para este mes desde 2000, con lo que prosiguió su trayectoria a la baja desde que comenzó 2017 y en el marco de la profunda crisis económica que atraviesa el país, informó hoy el Gobierno.


El Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) de febrero, divulgado hoy por el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), es menor que el de enero de este año, cuando quedó en el 0,38 %.

La inflación de febrero fue casi tres veces menor que la del mismo mes de 2016 (0,90 %) y es el mejor resultado para un segundo mes del año desde 2000 (0,13 %).

De esta forma, tras las dos primeros meses de 2017, el indicador acumula una variación del 0,71 %, un porcentaje inferior al 2,18 % referente al mismo periodo del ejercicio anterior.

La bajada de la inflación en febrero fue posible principalmente por la caída del 0,45 % de los precios de los alimentos y de las bebidas, el mejor resultado para este sector desde julio de 2010, tras el avance del 0,35 % que registraron en enero.

En la misma línea se comportó el sector textil, con un leve retroceso en sus precios del 0,13 %, que se acumula al descenso del 0,36 % anotado en esta actividad durante el mes precedente.

Con excepción del sector educación, cuyas tarifas subieron un 5,04 % en el mes, el resto de actividades registró tímidas subidas, encabezadas por comunicación (0,66 %), salud (0,65 %) y gastos personales (0,31 %).

El alza en los precios de la educación “refleja los reajustes habituales practicados en el inicio del año lectivo, en especial los aumentos en las mensualidades de los cursos regulares, cuyos valores subieron 6,99 %”, indicó el órgano gubernamental en un comunicado.

La fuerte desaceleración de la inflación provocó que el índice interanual hasta febrero se ubicara en 4,76 %, en comparación con el 5,35 % registrado en los doce meses inmediatamente anteriores.

El dato es compatible con la meta de inflación que el Gobierno se impuso para 2017, que es del 4,5 %, pero con un margen de tolerancia de un punto y medio porcentual, lo que eleva el techo máximo hasta el 6,0 %.

El mercado financiero prevé que Brasil cerrará 2017 con un aumento de precios del 4,36 %, según un sondeo entre economistas divulgado el lunes por el Banco Central.

El gigante sudamericano concluyó 2016 con una inflación de 6,29 %, una tasa por debajo del entonces techo de tolerancia (6,5 %) y muy inferior al 10,67 % medido en 2015, cuando registró su mayor nivel en los últimos trece años.

El menor ritmo en la inflación es un síntoma positivo, según los especialistas, que puede aliviar en parte la grave crisis económica que atraviesa el país, que encadena dos años consecutivos en recesión, algo que no ocurría desde la década de 1930.

El Producto Interior Bruto (PIB) de Brasil, la mayor economía de Sudamérica, retrocedió el 3,6 % en 2016, descenso que se sumó al 3,8 % registrado en 2015, lo que ha provocado una tasa de paro récord, por encima del 12 %, el estancamiento del consumo interno y un desajuste profundo en las cuentas públicas. EFE