La canciller alemana, Angela Merkel, expresó hoy su "total apoyo y solidaridad" al primer ministro holandés, Mark Rutte, después de las acusaciones "completamente inaceptables" del Gobierno turco, que, como hizo con Berlín, ha tachado de "nazi" al Ejecutivo de La Haya por prohibir mítines de ministros turcos.


En una rueda de prensa con representantes de la industria y de la patronal alemana, Merkel comenzó su intervención recordando que la semana pasada rechazó en el pleno del Bundestag (cámara baja) la retórica del Gobierno de Ankara y las comparaciones de la actual Alemania con el régimen nacionalsocialista.

Ese rechazo se extiende también a las comparaciones que afectan a un país “amigo”, continuó Merkel, quien subrayó que las acusaciones turcas llevan totalmente a engaño y “minimizan el sufrimiento, precisamente en Holanda, que tanto sufrió bajo el nacionalsocialismo”.

“Es totalmente inaceptable”, manifestó la canciller para trasladar su solidaridad a todo el pueblo holandés y a Rutte.

El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, añadió a este respecto en un acto separado que estas declaraciones de Erdogan se “descalifican por sí mismas” y sólo sirven para “minimizar” los horrores del nacionalsocialismo, sobre todo al referirlas a un país que fue invadido e intensamente bombardeado por el régimen nazi.

Además, indicó que Alemania no ha emitido ninguna “prohibición general” contra políticos turcos y que sus intervenciones en territorio alemán se permitirán dependiendo de criterios de seguridad.

Por su parte, el portavoz de Exteriores, Martin Schäfer, aseguró sobre este asunto que Ankara ha facilitado al Gobierno alemán una lista con “más de dos docenas” de políticos turcos que quieren participar hasta el 16 de abril en distintos mítines en Alemania.

La lista es confidencial, agregó Schäfer, quien señaló que hay “altos cargos” del Gobierno turco, pero que entre ellos no se encuentra el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan.

No obstante, Schäfer explicó que el Gobierno alemán está dispuesto a colaborar para que los 1,4 millones de ciudadanos turcos con derecho a voto que viven en su país puedan ejercer su derecho al voto en el referéndum del 16 de abril. EFE