El Gobierno rojiverde sueco y tres partidos opositores anunciaron hoy un acuerdo para asignar este año 500 millones de coronas (52 millones de euros) adicionales al presupuesto de defensa para mejorar la capacidad militar.


Micael Bydén

“Es una importante señal política al exterior”, declaró en una rueda de prensa el ministro de Defensa, el socialdemócrata Peter Hultqvist, quien se limitó a decir que la situación de seguridad había cambiado desde la aprobación de los presupuestos en otoño.

La nueva partida irá destinada a reforzar el destacamento militar en la isla báltica de Gotland, la lucha contra los ciberataques y a dotar de más recursos a las autoridades locales y regionales en caso de emergencia, según el acuerdo presentado hoy y que apoyan casi las tres cuartas partes del Parlamento.

El acuerdo es fruto de las negociaciones que mantenía desde hacía dos meses el gobierno de coalición en minoría de socialdemócratas y ecologistas con el Partido Conservador (líder de la oposición), los centristas y los cristianodemócratas.

Esas cinco fuerzas habían acordado en abril de 2015 aumentar casi un 5 % el presupuesto en defensa entre 2016 y 2020, con una partida extraordinaria de 10.200 millones de coronas (1.100 millones de euros), apelando al empeoramiento de la seguridad en la región por el conflicto bélico en Ucrania y las tensiones con Rusia.

El aumento presupuestario pretendía modernizar el armamento, mejorar la vigilancia subacuática tras los avistamientos de supuestos submarinos extranjeros el año anterior e instalar por primera vez desde 2005 un regimiento de combate en Gotland.

Hultqvist desligó el acuerdo presentado hoy de la petición hecha hace unas semanas por el jefe de las Fuerzas Armadas suecas, Micael Bydén, quien aseguró que necesita 6.500 millones de coronas (681 millones de euros) más hasta 2020 para cumplir con sus necesidades de personal y de material.

Los cinco partidos incluidos en el acuerdo continuarán negociando para consensuar más aumentos presupuestarios en defensa para 2018 y los años posteriores, resaltó Hultqvist.

Suecia, país asociado a la OTAN, ya aprobó el año pasado permitir el despliegue de tropas de la Alianza en su territorio y que puedan recibir apoyo sueco.

El Gobierno sueco anunció a principios de mes que restablecerá el servicio militar obligatorio, siete años después de suspenderlo, para paliar la falta de soldados y aludiendo al empeoramiento de la seguridad en su entorno por las tensiones con Rusia. EFE