En el primer caso ganó la lista de donde salieron los agresores y en el segundo se quiere desviar el tema, hechos que evidencian un futuro dañino sí hay complacencia con los violentos y con quienes inventan notas.


Por Ignacio Martínez

La violencia de estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional (UNA) contra periodistas y la compra de notas en la Universidad Católica (UCA), que involucra a alumnos y funcionarios, se encaminan al castigo o la impunidad en el fuero judicial.

Por encima de los resultados en la UNA y el tiempo que ya pasó en la UCA, ambos temas merecen un final con castigo a los que no entienden que el estudio es la honestidad para pasar las materias y un comportamiento acorde a una sociedad civilizada. Se espera entonces que la fiscala Karina Serón pueda llegar al fondo de la investigación del brutal ataque que sufrieron los periodistas de Ñanduti y ÚH, Juan Agüero, y Gustavo Ávalos y Alejandro López de Telefuturo. Del mismo modo será de valor que la Justicia tome el procedente de la expulsión de la universidad de todos los metidos en la compra de notas.

Por la salud de una mejor sociedad se precisa que ambos casos concluya con el castigo penal de todos los involucrados. Es posible que Alejandra Vera, hija del ministro de la SENAD Hugo Vera, quien ganó las elecciones en el Centro de Estudiantes de Derecho de la UNA, tenga o no responsabilidad, pero en su acto hubo desenfreno y sus seguidores fueron los agresores. La Justicia además debe tener en cuenta al comité de intervención de UCA, integrado, entre otros, por Antonio Tellechea y los profesores Gabriel Benítez Colnago, Fabián Ayala Molinas y Francisco Aseretto, quienes detectaron las calificaciones modificadas y adulteradas, firmas de profesores falsificadas, etc.

De las citadas universidades salen muchos de los actuales fiscales y jueces y otros profesionales que están en la sociedad tomando decisiones colectivas. La Justicia tiene la palabra para garantizar una mejor calidad de los profesionales. Sólo resta advertir desde la página weeb de Ñanduti que detrás de ambos casos hay influencia y dinero que buscan salvar a los patoteros y desviar los hechos, tanto en el caso Alejandra Vera (UNA) y Belen Whitinngslow (UCA). Definitivamente, por encima de los dimes y diretes, los malos profesionales universitarios golpean la calidad de vida en el Paraguay.