El papa emérito Benedicto XVI aseguró durante su fiesta de cumpleaños que pasó "pruebas y tiempos difíciles", pero agradeció a Dios por haberle permitido alcanzar los noventa años de edad, informó hoy la Santa Sede.


“Mi corazón está lleno de gratitud por los noventa años que el buen Dios me ha donado. Ha habido pruebas y tiempos difíciles, pero siempre me ha guiado y me ha impulsado para que pudiera continuar mi camino”, dijo Ratzinger ayer durante su fiesta de cumpleaños.

El pontífice alemán agradeció a Dios “sobre todo” por el hecho de haber nacido en la “bella patria” de Alemania, especialmente en Baviera, “bonita desde su creación”.

El país es bello por sus campanarios, las casas con sus balcones llenos de flores, las personas, que son buenas. Es bello, en Baviera, porque se conoce a Dios y se sabe que es él quien ha creado el mundo y que está bien cuando lo construimos junto a él”, afirmó.

“Os agradezco mucho por haber traído Baviera aquí, esa Baviera abierta al mundo, vivaz, feliz, que puede ser así porque sus raíces se adentran en la fe”, dijo el papa a los asistentes, según la traducción difundida este martes por Radio Vaticano.

Y continuó: “Estoy contento porque hemos podido reunirnos bajo este bello cielo azul romano, que con sus nubes blancas recuerda a la bandera blanco-azul de Baviera, es siempre el mismo cielo. Os deseo la bendición de Dios, lleven mis saludos a casa”.

De cara a la llegada de su cumpleaños, uno de los primeros en felicitarle fue el propio papa Francisco, el pasado miércoles, que acudió al monasterio Mater Ecclesiae también para el tradicional augurio de Buena Pascua. EFE

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