El encuentro fue coordinado por el embajador paraguayo en ese país, Kahalid Dia. Así lo revela una investigación de los periodistas Emanuele Ottolenghi, y John Hannah publicada en la prestigiosa revista de asuntos globales Foreign Policy en diciembre de 2016. “Los miembros más prominentes de la red latinoamericana de Hezbollah residen en Paraguay” afirman en el artículo que presenta al presidente de la Cámara de Diputados como uno de los principales nexos entre los grupos criminales que operan en la frontera, el lavado y la organización terrorista.


Por José María Quevedo

Según la publicación, Hezbollah influyó de manera determinante en la designación de Khalil Dia como embajador paraguayo en el Líbano y fueron sus poderosos contactos quienes le advirtieron a las entidades bancarias (entre ellas el Banco Amambay) sobre el inminente registro e incautación de documentos que podrían haberlas comprometido con operaciones de lavado dos días antes que los investigadores se presentaran en sus oficinas, todo con la complicidad de la Seprelad, según fuentes del Ministerio Público consultadas por los periodistas.

El artículo titulado ‘Para combatir la inmigración ilegal, Trump debería apuntar al nexo hezbollah-narco en América latina’ (http://foreignpolicy.com/2016/12/23/to-combat-illegal-immigration-trump-should-target-latin-americas-hezbollah-nacro-nexus) empieza diciendo que:

“El involucramiento de Hezbollah en el narcotráfico latinoamericano es significativo y va en aumento. El grupo – frecuentemente conocido como el “Equipo A” del terrorismo internacional – ha establecido asociaciones con varias de las organizaciones criminales más notorias de la región, incluyendo los Zetas de México, las FARC de Colombia y el Primeiro Comando de la Capital de Brasil. La evidencia indica que Hezbollah tiene vínculos a lo largo de la cadena de suministro de drogas ilegales”.

Inmediatamente apunta a Paraguay como punto neurálgico en la red de lavado y financiamiento del terrorismo.

“Los miembros más prominentes de la red latinoamericana de Hezbollah residen en Paraguay, los vínculos de grupo parecen llegar a los niveles más altos de gobierno. Es muy revelador que, si bien muchos de estos agentes han sido objeto de sanciones estadounidenses, ninguno ha sufrido consecuencias significativas en Paraguay, ni personal ni comercialmente. Un ejemplo notorio es que Mohammed Fayez Barakat con doble nacionalidad paraguaya- libanesa fue sancionado por Washington en 2006 por su involucramiento en la transferencia de fondos a Hezbollah desde la Triple Frontera de Sudamérica. Aún así, Barakat fue huésped de honor en una recepción en la embajada libanesa en Asunción el 23 de noviembre, 2016 en celebración del Día de la Independencia de Líbano”.

Y aparecen Khalil, Velázquez y los detalles de su viaje al Líbano.

“La influencia de Hezbollah en Paraguay también fue evidente en la designación de Hassan Khalil Dia como embajador de Paraguay al Líbano. Dia es un comerciante Shia de la Triple Frontera nacido en Líbano y fue necesario modificar las leyes paraguayas en 2010 para posibilitar su designación”.

“Como embajador, Dia parece haber trabajado asiduamente para fortalecer los intereses de Hezbollah en Paraguay – incluso recibiendo a Hugo Velázquez, presidente de la Cámara de Diputados, en una visita de alto perfil a Líbano en 2015. Durante la visita, Dia coordinó una reunión de Velázquez con clérigos de Hezbollah en el sur de Líbano”.

“Velázquez también interactuó con prominentes parlamentarios de Hezbollah, como Nawaf Moussawi que una vez fuera jefe de relaciones internacionales de Hezbollah, la rama propagandista del grupo terrorista y participante clave en las maniobras del Banco Canadiense-Libanés. La mayor parte de la delegación de Velázquez estuvo compuesta de comerciantes libaneses de la Triple Frontera, incluyendo a Walid Amine Sweid. Según artículos recientes en la prensa, Sweid es uno de varios oficiales paraguayos sospechados de involucramiento en el lavado de USD 1,2 mil millones, en parte a través del Banco Amambay en Paraguay”.

“Es muy dudoso que los poderosos contactos de Hezbollah permitan que avance la investigación del Banco Amambay. Conversaciones privadas con unos de los autores al interior de Poder Judicial de Paraguay denunció que las empresas involucradas en la maniobra fueron advertidas del inminente registro e incautación dos días antes de que los investigadores se presentaran en sus oficinas. Otras fuentes al interior de la Fiscalía acusaron a la Seprelad, el organismo gubernamental de Paraguay encargado de investigar el lavado de dinero”.

Los autores aclaran que no existen indicios de que el presidente Horacio Cartes esté siendo objeto de alguna investigación vinculada con esta trama por parte de los Estados Unidos.

“El Banco Amambay pertenece al presidente de la República, Horacio Cartes, a través de su grupo familiar. Si bien no hay indicios de que Cartes mismo sea objeto de una investigación, en el pasado las autoridades estadounidenses encargadas del cumplimiento de las leyes sospecharon que su banco estaba participando en operaciones de lavado de dinero, canalizando ingresos ilícitos provenientes del narcotráfico y del contrabando de tabaco a los Estados Unidos. En 2010 la divulgación prematura de la investigación en Wikileaks, dando a conocer cables diplomáticos estadounidenses, terminó paralizando el caso”.

En el final, se permiten una serie de recomendaciones que incluyen el retiro de visas y la humillación pública de aquellos políticos involucrados en el financiamiento del terrorismo.

“Primero, debería empezar a centrar su atención en los facilitadores de Hezbollah. Si países como Paraguay no pueden poner orden en sus actividades políticas y sistema bancario (o no lo harán), los Estados Unidos debería presionar a foros internacionales, como el Grupo de Acción Financiera, para que los incluya en la lista negra”.

“He aquí una realidad que las autoridades estadounidenses deben tener presente: puede que las cúpulas políticas y económicas en Latinoamérica fraternicen con delincuentes y criminales, pero aman a los Estados Unidos como país donde estudiar, vacacionar y hacer compras. Esto ofrece un enorme apalancamiento a Washington que puede ser aprovechado, por ejemplo, para denegar o revocar las visas de políticos que accionan para involucrarse con Hezbollah, como Hugo Velázquez. Las embajadas locales de Estados Unidos podrían negarse a reunirse con ellos. A veces la humillación pública logra mucho más que un procesamiento judicial”.

“Segundo, Estados Unidos debería reforzar el impacto de sus designaciones terroristas contra financistas de Hezbollah en Latinoamérica, persiguiendo también a sus facilitadores. Personas sancionadas siguen comerciando, operando sus negocios y viajando casi sin trabas. Si el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comenzara a imponer multas y designaciones regularmente contra empresas locales que facilitan estas actividades, aumentaría significativamente la presión sobre ellas de cortar sus vínculos con Hezbollah”.

“Y al castigar a políticos corruptos que encubren el nexo terrorismo-criminalidad, Washington puede enviar un mensaje crítico de esperanza a los pueblos latinoamericanos: Que sus sociedades aún pueden ser rescatadas de los cleptócratas que demasiado a menudo han convertido el peligroso viaje hacia el norte en la mejor opción para las personas, antes que permanecer en sus propios países”.

Este miércoles, Hugo Velázquez se reunió con el secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos, Francisco Palmieri.

Foreign Policy

Es una revista bimestral estadounidense sobre política internacional y temas globales. Existe una edición en español bajo el nombre de Foreign Policy en español.

Fue fundada en 1970 por Samuel P. Huntington y Warren Demian Manshel como una revista trimestral. Bajo la dirección de su redactor jefe Moisés Naím y durante el periodo 1996-2009, Foreign Policy pasó de ser una publicación académica a convertirse en una revista bimestral orientada al público general.

El 29 de septiembre de 2008, Washington Post Co. anunció1 la compra de Foreign Policy a Carnegie Endowment for International Peace, y desde 2009, la publicación se encuentra bajo la dirección de su editor jefe Susan Glasser.

La revista se ocupa de temas de política internacional, relaciones internacionales, economía, entre otros. Foreign Policy publica anualmente el «Índice de Globalización», y el «Índice de Estados Fallidos».

Entre los colaboradores habituales de Foreign Policy se encuentran Tom Ricks (periodista militar ganador de un premio Pulitzer), así como David E. Hoffman, Colum Lynch, Stephen Walt, Daniel W. Drezner.

 

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