El número de desempleados en Brasil en el primer trimestre de 2017 llegó al récord de 14,2 millones, lo que representa el 13,7 % de la población activa.


Se trata del mayor nivel de desempleo registrado en Brasil desde 2012, cuando la tasa comenzó a ser medida con criterios más rigurosos y en todas las ciudades del país, según el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas.

La tasa de desempleo saltó 2,8 puntos porcentuales en relación a los tres primeros meses de 2016 y 1,7 puntos porcentuales en comparación con los datos registrados entre octubre y diciembre pasados.

El número de personas sin empleo creció un 14,9 % en relación al trimestre inmediatamente anterior y un 27,8 % en comparación con los meses de enero a marzo de 2016.

La población ocupada, por su parte, se redujo un 1,9 % frente al mismo trimestre de 2016 y se situó en los 88,9 millones de personas, la menor cifra desde el trimestre febrero-abril de 2012.

Los datos reflejan la profunda recesión que vive Brasil, cuya economía se contrajo en 2016 un 3,6 %, encadenando así dos años consecutivos en números rojos por primera vez desde la década de 1930.

Los analistas del mercado financiero creen que el PIB brasileño saldrá del terreno negativo este año para crecer alrededor de un 0,40 % y mantienen su optimismo de cara a 2018, cuando esperan que la economía se expanda un 2,50 %.

A pesar de los débiles indicadores macroeconómicos, el presidente de Brasil, Michel Temer, llegó a decir recientemente que en el segundo semestre es “muy probable” que se haya “combatido radicalmente el desempleo” en el país.

El mandatario intenta atajar el desempleo con una reforma laboral que tramita en el Congreso y que abrirá la puerta al abaratamiento de los costos laborales, permitirá negociar convenios colectivos con valor de ley y dará un duro golpe financiero a los sindicatos al eliminar la contribución obligatoria que les asignaba la normativa.

La medida ha sido duramente criticada por los sindicatos, que hoy han convocado a una huelga general en todo el país para protestar contra las medidas de austeridad propuestas por el Ejecutivo para equilibrar las maltrechas cuentas públicas. EFE