El relator especial de la ONU para la promoción y la protección del derecho a la libertad de opinión y expresión. David Kaye instó a los gobiernos a poner fin a la "demonización" de la prensa crítica y a proteger a los periodistas.


En vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa el experto estadounidense afirmó que cada día del año las personas que practican el periodismo se enfrentan a la censura, la criminalización, el acoso y, demasiadas veces, son víctimas de ataques físicos y de asesinatos.

“Los gobiernos tienen que actuar para asegurar la libertad de prensa, poner en libertad a periodistas detenidos y poner fin a la demonización de los medios de comunicación críticos” con ellos, indicó Kaye.

El relator reconoce que los periodistas tienen que trabajar duro para mantener y crear confianza en sus propias sociedades, y que en algunas regiones la naturaleza descentralizada de los medios contemporáneos, “con su dependencia elevada de la publicidad, el espectáculo y temas cuyo principal propósito es atraer visitas a sus páginas web”, ha obligado a algunos a asumir demasiados riesgos.

En otros campos la concentración mediática y el control estatal de los medios amenazan la información independiente, añade, y las noticias falsas y la desinformación es algo con lo que los periodistas tienen que lidiar a nivel mundial.

Esas noticias falsas les obligan a dedicar recursos elevados a corregir sus informaciones y bases de datos a fin de dar acceso a información veraz destacó Kaye.

El relator dijo además que “demasiados líderes ven a los periodistas como enemigos, a reporteros como actores deshonestos o corruptos y a blogueros como blasfemos.

“El acoso gubernamental a los medios es una crisis global y en esta crisis insto a todos los gobiernos a tomar medidas para proteger y promover el periodismo independiente”, sostuvo Kaye.

El relator especial urge específicamente a los gobiernos a liberar a todos aquellos que están detenidos por ejercer la libertad de expresión, tras recordar que cientos de periodistas en el mundo se encuentran en cárceles.

Igualmente pidió la derogación de legislaciones incompatibles con la libertad de expresión, como leyes que criminalizan la difamación, penalizan el insulto de autoridades, permiten la investigación o la imputación de personas que informan sobre terrorismo y procesan judicialmente la información de noticias falsas o la propagación de rumores.

Kaye urgió asimismo a los gobiernos a investigar y a llevar ante la Justicia a los responsables de ataques contra periodistas, a resistirse a la tentación de censurar o cerrar páginas web críticas o bloquear de otra manera fuentes de información en línea, a evitar la vigilancia de periodistas y a cesar la demonización pública de medios críticos. EFE