El ingeniero Ricardo Canese analizó los puntos más importantes del acuerdo al que arribaron los gobiernos de Argentina y Brasil.


De acuerdo a la información disponible, el acuerdo al cual arribaron Macri y Cartes sobre Yacyretá tiene falencias enormes que se pasa a detallar:

1°. Soberanía hidroeléctrica. Lo más importante que NO firmaron Macri y Cartes es lo relativo a la soberanía hidroeléctrica, que ya prevé el tratado de Yacyretá (la Argentina tiene apenas la “preferencia” sobre nuestra energía, pero no el derecho absoluto). Cuando firmamos el acuerdo con Brasil (2009), Brasil reconoció que el Paraguay, al término del Anexo C (2023), tenía derecho a vender a terceros países; en el caso de Yacyretá, ya venció el Anexo C (2014) y la Argentina se niega a cumplir lo que incluso ya está en el tratado de Yacyretá. El derecho a vender nuestra energía a terceros países garantiza el precio justo (ver punto siguiente) e incluso lo puede elevar a cifras mayores, pues el precio de mercado regional puede ser, en ciertas circunstancias al menos, superior al precio de mercado en la Argentina.

2°. Precio justo. Lo segundo más importante es que debemos poder vender, si no hay terceros interesados, nuestra energía de Yacyretá al mercado argentino, a precios de mercado, como hacemos con nuestra energía de Acaray, que ya conseguimos durante el gobierno de Lugo venderla a 150 US$/MWh y entiendo se mantiene en una cifra similar. Con ello podríamos obtener más de 750 millones US$/año de beneficio líquido (exportando lo mismo que ahora estamos exportando, en torno a 7,5 millones de MWh/año, y un beneficio neto superior a 100 US$/MWh). También en el acuerdo con Lula en el 2009, conseguimos que se reconozca nuestro derecho a un precio justo, de vender al mercado brasileño, a la brevedad posible. Pongamos un ejemplo: si nuestra naranja se vende a 5.000 Gs la docena en todo el mundo, ¿por qué vamos a aceptar que la Argentina nos pague 1.000 Gs/docena, si en su propio mercado se vende a 5.000 Gs/docena?

3°. Deuda cero. Lo tercero es la deuda, que debería ser CERO, pues el Anexo C de Yacyretá venció en el 2014. En el caso de Itaipú ni se discute que la deuda de Itaipú debe ser cero en el 2023, cuando vence el Anexo C. ¿Por qué con Yacyretá debería haber algún tipo de deuda, después de
vencido el Anexo C? En último caso, si queda alguna deuda por amortizar, debe pagarla quien se llevó la energía en el pasado, es decir la Argentina en un 95%.

4°. Deuda social y de infraestructura. En cuarto lugar, están las deudas con el ferrocarril (inundado y no repuesto; así como los daños y perjuicios por tal imposibilidad de seguir usando el ferrocarril, inundado por el embalse de Yacyretá), con la gente, que sigue reclamando, como constaté en Encarnación días pasados, y de las municipalidades, que reclaman por daños aún no resarcidos.

5°. No encarar nuevas obras con Argentina hasta resolver todo en relación a Yacyretá. Por último, el Paraguay debería exigir que se establezcan todos los derechos arriba indicados (1. Soberanía hidroeléctrica; 2. Precio justo, venta a precios de mercado la Argentino; 3. Deuda cero; y 4. Pago de deuda social y terminación de obras, como el ferrocarril), ANTES de ampliar Yacyretá, incluida Aña Cua, y, por supuesto, antes de iniciar nuevos emprendimientos como Corpus.

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Ricardo Canese es experto en energía y autor de más de 30 investigaciones sobre el tema.