La Comisión Electoral Nacional (NEC) de Corea del Sur anunció que la participación en las elecciones presidenciales celebradas hoy en el país es la más alta en unos comicios de este tipo en 20 años, con un 77,2 por ciento.


El dato es el mayor desde que en 1997 se superó por última vez la marca del 80 por ciento en unas presidenciales, y está un punto y medio por encima de la cifra de los comicios de 2012, que tuvieron una participación del 75,8 por ciento.

Los datos apuntan al interés de los surcoreanos por acudir a las urnas para elegir nuevo presidente a raíz del escándalo de corrupción de la “Rasputina”, que hace seis meses comenzó a sacar a millones de ciudadanos a las calles para pedir la dimisión de la presidenta conservadora Park Guen-hye, implicada en la trama.

El caso ha motivado el primer adelanto electoral en la historia democrática de Corea del Sur después de que Park fuera destituida el pasado marzo de su cargo por el Tribunal Constitucional.

La exmandataria, que se encuentra en prisión preventiva y encara penas hasta de cadena perpetua, está acusada de crear una red de tráfico de influencias con su amiga Choi Soon-sil, conocida como la “Rasputina” por su influencia sobre Park, que supuestamente sobornó millones de dólares a grandes empresas.

Los primeros sondeos a pie de urna apuntan al fin de una década de Gobiernos conservadores en Corea del Sur, ya que dan la victoria al liberal Moon Jae-in con un 41,4 por ciento de los votos.

El segundo puesto correspondería al conservador Hong Yoon-pyo con el 23,3 por ciento de los sufragios, mientras que el centrista Ahn Cheol-soo sería tercero con un 21,8 por ciento de apoyo. EFE