El envejecimiento de los componentes, el estrés mecánico y los cambios de temperatura que soportan los equipos hacen que estos sufran del deterioro en sus funciones, lo que a su vez repercute en la calidad del producto. La correcta calibración de los equipos es la opción más conveniente, ya que estos procesos cumplen con normas de calidad.


Para las industrias es de suma importancia calibrar sus instrumentos y así establecer con exactitud que los resultados que expiden son confiables. Esto pueden lograrlo a través de un patrón de referencia que sea reconocido y que tenga trazabilidad metrológica.

Pero, antes que nada, ¿qué es la calibración? Es el conjunto de operaciones con las que se establece, en ciertas condiciones específicas, la correspondencia entre los valores indicados en un instrumento, equipo o sistema de medida y los valores conocidos correspondientes a una magnitud de medida o patrón; asegurando así la trazabilidad de las medidas a las correspondientes unidades básicas.

La pregunta que sigue es, ¿realmente es importante la calibración de los instrumentos? Pues si, porque de lo contrario no hay forma de llegar a resultados con exactitud, las medidas perderán confianza y eso se reflejará en el diseño como en la calidad del producto.

Calibrar de forma correcta brinda la seguridad de que los productos o servicios reúnen las especificaciones óptimas requeridas. Mantener y verificar el buen funcionamiento de los equipos, responder a los requisitos establecidos en las normas de calidad y garantizar la fiabilidad y trazabilidad de las medidas, son algunas de las razones por las cuales los fabricantes optan calibrar sus equipos.

Y en el hipotético caso en que un fabricante opte por no calibrar ¿qué pasa? En este punto hay que entender que no calibrar los instrumentos que son utilizados ya sea en producción, investigación, desarrollo farmacéutico, químico, alimenticio, entre otros, puede llegar a ser muy negativo, ya que se estarían tomando las decisiones en base a datos que no son los verdaderos.

Ahora bien, ¿se pueden alterar los instrumentos no calibrados? Sí, la contaminación, el daño físico, la instalación inadecuada y la iniciación inapropiada, son algunas de las alteraciones a las que se expone.

El ingeniero Robert Duarte, gerente de LABSOL, al ser consultado sobre los beneficios de calibrar los instrumentos industriales, refirió que “la calibración asegura el reemplazo de un instrumento por actualización o descompostura, sin afectar el tiempo de operación de su proceso; cumple con sistemas de calidad (ISO 9001, ISO 17020, etc); y mediante ella se descubren problemas de instrumentación antes de que causen una falla completa”.