La policía brasileña informó hoy de que investiga un posible fraude en la adquisición por la compañía estatal Petrobras de derechos de exploración de petróleo en Benín que supuestamente sirvieron para el pago de sobornos.


La policía brasileña inicia una nueva fase en investigación del caso Petrobras.

De acuerdo con las investigaciones, esa operación en el oeste del continente africano tenía como objetivo “poner a disposición recursos para el pago de ventajas indebidas al exgerente del área de negocios internacionales de la empresa”, según un comunicado de la Policía Federal.

Las autoridades cumplen dos órdenes de prisión, ocho de allanamiento y tres de “conducción coercitiva”, cuando se obliga a declarar al sospechoso, en Río de Janeiro, Sao Paulo y Brasilia.

Esta es la 41º fase de la operación conocida como Lava Jato, que investiga desde hace más de tres años los millonarios desvíos en Petrobras.

Según TV Globo, el cabildero Jorge Luz y su hijo Bruno Luz, en prisión desde febrero pasado por su implicación en la trama, son objeto de la nueva investigación iniciada este viernes.

La Fiscalía los acusó entonces de haber sido intermediarios en el pago de cerca de 40 millones de dólares en sobornos a directores de Petrobras y a “personas con fuero privilegiado, principalmente senadores vinculados al PMDB”, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño.

El PMDB, que lidera el presidente del país, Michel Temer, es una de las muchas formaciones salpicadas por el gigantesco escándalo de corrupción que ha llevado a prisión a numerosos directivos de Petrobras y políticos.

También ha puesto bajo sospecha a importantes figuras, como el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que acumula cinco procesos penales en la Justicia, la mayoría relacionados con la trama en la petrolera estatal.

Según comprobó la Fiscalía brasileña, las 16 constructoras más importantes del país obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los valores y repartían las diferencias entre directores de la petrolera y partidos políticos que amparaban la corrupción y legislaban a favor de estas empresas.

La nueva operación se produce en medio de la crisis política generada a partir de los testimonios a la Justicia de directivos de la cárnica JBS que han puesto contra las cuerdas al propio Temer.

Los ejecutivos de la compañía acusaron a Temer de recibir sobornos desde 2010, aportaron una explosiva grabación, en la que el mandatario escucha en silencio o consiente posibles delitos, y revelaron el pago de sobornos a 1.829 políticos de 28 partidos a cambio de favores para la compañía.

A raíz de estas declaraciones, la Corte Suprema abrió una investigación contra el jefe de Estado por supuesta corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita. EFE

Compartí: