El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, acusó hoy a Alemania de permitir en su territorio actividades de la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de acoger a miembros de la red a la que considera responsable del fallido golpe de Estado del pasado julio.


“Las actividades del PKK continúan en Alemania y todo el mundo lo ve”, denunció Çavusoglu en una rueda de prensa conjunta con su homólogo alemán, Sigmar Gabriel, que está de visita oficial en el país.

Çavusoglu afirmó que el PKK recluta a miembros en Alemania para llevarlos a sus bases en las montañas del sureste del país y que la guerrilla, considerada terrorista por Turquía y la Unión Europea (UE), se financia mediante la extorsión y el tráfico de drogas.

El ministro, que se refirió a una “actitud antiturca” en Alemania, criticó también que el país europeo haya aceptado las peticiones de asilo de ciudadanos turcos a los que Ankara vincula con la red del predicador islamista Fethullah Gülen, al que acusa de instigar la asonada del pasado 15 de julio.

“No queremos que miembros de FETÖ se refugien en un país amigo”, dijo el jefe de la diplomacia turca, usando el acrónimo con el que el Gobierno turco se refiere a la red de Gülen.

Gabriel, por su parte, recordó que el PKK fue declarado ilegal en Alemania en 1993 y que las autoridades alemanas están estudiando los 4.500 expedientes de supuestos miembros de la guerrilla que le ha facilitado Turquía.

El ministro alemán recordó que la Justicia turca ha condenado a miembros del PKK pero que la legislación del país impide deportarlos a Turquía si la pena que cumplirían allí es mayor que la que cumplirían en Alemania.

Respecto a las solicitudes de asilo, Gabriel insistió en que Alemania es un Estado de derecho y que son tribunales independientes los que tienen que decidir sobre estos casos.

“Sabemos que a Turquía no le gusta esto, pero tenemos que hacerlo así”, dijo el ministro alemán, quien argumentó que las autoridades tienen que tramitar cientos de miles de peticiones de asilo y que el proceso tardan mucho tiempo.

“Esto no es una actitud antiturca”, afirmó.

Los dos ministros también discutieron sobre Deniz Yücel, el periodista alemán de origen turco detenido en Turquía acusado de propaganda terrorista.

Çavusoglu insistió en que el detenido es un espía y no un periodista y que será la Justicia la que decida sobre el asunto.

“Como en Alemania, Turquía también tiene tribunales independientes y están tratando el caso”, comentó Çavusoglu.

Gabriel se limitó a comentar que había hecho una propuesta, sin dar más detalles, sobre la situación de Yucel y de otra ciudadana alemana también arrestada en Turquía.

Pese a admitir la actual tensión diplomática, los dos ministros destacaron la importancia de los lazos económicos y comerciales y que también hay temas positivos en la relación bilateral. EFE