Unas 26 familias que conforman la comunidad Ñe’e ñenduamiri, de la familia Mbyá Guaraní, están asentadas en Zarate Isla Luque. Expulsados del campo por el avance casi total del agronegocio de la soja, tuvieron que dejar sus tierras ancestrales en Caaguazú y San Pedro para buscar suerte cerca de la capital. "Si los bosques mueren, nosotros también vamos a morir".


Foto: Osvaldo Zayas

Por César Steven

Denis Centurión (28), poblador de la comunidad indígena, comenta que viven en el lugar hace más de 9 años, viéndose obligados a dejar sus lugares de origen en búsqueda de mejores oportunidades para sus familias. “Ndahaéi rojuségui roju campáñagui koápe. Heta veces por necesidad ou tapicha indígena ciudad orillare”, señala.

No cuentan con servicio de luz eléctrica ni mucho menos de agua potable y se valen de algunos vecinos para poder cubrir sus necesidades básicas, y hasta enganchándose del tendido eléctrico para no dejar a los niños en la completa oscuridad.

Cuentan con una precaria choza, construida por ellos mismos, que utilizan de escuela para los 25 niños que asisten al plurigrado. Sin sillas ni mesas y con un solo docente que enseña de forma voluntaria.

Zárate isla

Alegan que no existe ninguna voluntad política por parte de las autoridades, ni de las instituciones que deben defender sus derechos, para resolver la problemática de la tierra.

Explican que como Pueblos Originarios el estado está obligado a garantizarles un lugar donde vivir, y para ello seguirán luchando por la legalización de su asentamiento.

Señalan que en varias ocasiones fueron víctimas de amedrentamiento por parte de supuestos propietarios, que buscan desalojarlos sin presentar papel alguno.

Hasta el momento no recibieron ninguna asistencia o solución posible que de una salida legal a la cuestión. “Ndaipori la asesoramiento indiguive”, comentaron.

Cada vez son más las personas que deben dejar sus comunidades indígenas por culpa de la presión de los sojeros y ganaderos. “ka’aguy umía oñehundipãro ore roñehundi ai, upea’yre ndaikatuimoai roikove”, aseguran.

 Indígenas reclaman sus tierras en Zárate Isla

Los dueños de la tierra en Paraguay

Según una investigación realizada por la ONG Oxfarm y difundida en mayo pasado, son 15 los propietarios de 1.533.872 hectáreas dentro del territorio nacional.

“En total, se calcula que el Estado paraguayo distribuyó entre 1954 y 2003 más de doce millones de hectáreas, tanto de tierras fiscales como de propiedades compradas con recursos del erario público. Pero la corrupción generalizada facilitó que la mayoría de estas tierras fuesen a manos de personas con influencia”, señalaba el informe de la ONG que fue difundido por el diario Última Hora.